¿Compro a un comercial o a un particular?

¿Tiene ya algún vehículo en mente? Es hora entonces de dar el siguiente paso y responder si prefiere comprárselo a un vendedor profesional o a un particular. No obstante, antes de tomar una decisión conviene que analice las diferencias legales entre ambas posibilidades. Comprar a un profesional representa claramente la opción más recomendable si se busca realizar una compra de calidad y con garantías.

Por ejemplo, si elige comprar su vehículo a un vendedor profesional hay muchas posibilidades de que un experto haya comprobado previamente el estado del vehículo y que, incluso, haya sido reparado por mecánicos especializados y puesto al día en su mantenimiento. Además, el vendedor profesional está obligado a responder al menos durante un año sobre vehículos usados con una garantía. Esto es independiente a la garantía original del vehículo (lea también nuestros consejos legales), la cual es una oferta que realiza el fabricante sobre sus vehículos nuevos y que no puede ser nunca inferior a 2 años. En algunos casos alcanzan hasta 7 años de duración.

Mayor seguridad para el comprador

No obstante, tras la compra de un vehículo a un profesional pueden aparecer deficiencias o averías. Si esto ocurriera dentro de los seis meses posteriores a la compra, se entiende que el fallo ya existía antes de la realizarse la compra-venta y, por eso, se considera al vendedor como único responsable a no ser que pueda probar lo contrario, es decir, que esa avería ha sido provocada por un mal uso. Por tanto, estamos ante otra situación en la que comprar a un profesional puede respaldarnos a la hora de posibles complicaciones.

IVA o impuesto de transmisiones patrimoniales

Sin embargo, debe tener en cuenta que existen grandes diferencias a la hora de tributar por la compra de un vehículo según sea a particulares o a empresas/profesionales. En el primero de los casos, correspondería aplicar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (con un tipo del 4%), mientras que en el segundo caso se aplicaría el IVA (fijado actualmente en el 21%). A pesar de que el IVA puede declararse como un gasto deducible, lo normal es que a mayor valor de compraventa del vehículo se produzca una mayor ventaja económica en favor de la compra entre particulares.

Comprar a un particular

Es probable que pueda conseguir mejores precios si usted elige comprar a un particular pero, desafortunadamente, pierde muchos derechos como consumidor. Incluso es habitual que en contratos entre particulares haya una cláusula en la que se especifique la total eliminación de la garantía. En este caso, el vendedor es responsable si realizó en concreto promesas de garantía o si muestra evidencias de engaño. Si el vendedor es consciente de alguna deficiencia (por ejemplo como resultado de un accidente en el pasado) estará obligado a destacarlo ante el comprador. Sea cual sea su decisión, profesional o particular, le recomendamos que exija en la Dirección General de Tráfico (usted mismo o a través de una gestoría) un informe detallado en el que pueda comprobar que el vehículo no cuenta con cargas ni gravámenes procedentes de propietarios anteriores. Esto le ahorrará futuros problemas y le dará seguridad jurídica a la hora de realizar la transmisión del vehículo.


Consejos:

  • Evite comprar a un profesional si ha invalidado cláusulas del contrato.
  • Pregunte al vendedor si el vehículo tiene alguna deficiencia.
  • No olvide comparar precios antes de tomar una decisión.