Probando el vehículo

Aunque hay quienes confían en el amor a primera vista nosotros recomendamos mantener una actitud distante y crítica, especialmente con las primeras inspecciones.

Kilometraje

Nunca se fíe de un cuentakilómetros porque hoy en día no es muy difícil manipular los mandos, así que debe decidir usted si la cifra que se indica es verosímil o no. La documentación del coche puede servirle de ayuda así como los cambios de aceite que se le han realizado al vehículo, dónde se indica el kilometraje. Si no se indica en dicha documentación, le recomendamos que examine detenidamente tanto los pedales como el asiento del conductor. Si la goma de los pedales está desgastada o el asiento del conductor ha perdido el almohadillado, podemos estar ante un vehículo de unos 40.000 kilómetros.

Chapa

Si quiere comprobar el estado de la chapa del vehículo obsérvelo a la luz del día y, si es posible, bajo condiciones atmosféricas secas. Las abolladuras y el estado de las puertas se observan mejor desde un ángulo lateral. Pegatinas o decoraciones similares suelen colocarse para cubrir arañazos o abolladuras. Le recomendamos que si, debajo de una pegatina, se oculta un profundo arañazo descarte la compra de dicho vehículo porque es posible que el vendedor trate de engañarle. Si el vendedor ha reparado la chapa del vehículo debe indicarle el motivo en concreto: por un accidente o por pequeños arreglos propios de un buen mantenimiento.

Óxido

Debe comprobar las zonas donde es habitual la oxidación, como son las puertas, alrededor de la batería o en el guardabarros. También puede haber oxidación en el sellado de las gomas, la luna trasera o en el techo.

Vehículo involucrado en un accidente

¿Las puertas cierran correctamente? ¿Está el guardabarros recto o inclinado? ¿Hay grandes diferencias de color en la chapa? Estos indicadores nos podrían estar informando que estamos ante un vehículo accidentado porque, aunque haya sido reparado, las marcas pueden ser visibles.

Ventanas

Los arañazos no son solamente estéticamente feos, también presentan un peligro para su seguridad porque en una exposición directa de sol puede obstruirle la visión.

Olores

El interior debe estar limpio y cuidado pero el olor debe ser también tenido en cuenta. No olerá de la misma forma un vehículo mantenido con productos adecuados que el vehículo de un fumador o un vehículo donde el transporte de una mascota, por ejemplo un perro, era habitual. Aunque huela bien ahora, es muy probable que el verdadero olor vuelva al cabo de unos días. No dude en acercarse y oler los asientos.

Humedad

Si el vehículo huele a humedad debe saber que no es una cualidad cómoda. No sólo por el olor, también por las deficiencias que puede provocar: oxidación o escapes. Levante las alfombrillas y analícelas. Observe el capó y el maleteo para encontrar la fuente de humedad.

Asientos y cinturones

Examine los asientos: manchas, quemaduras, estado del relleno y aquellos elementos mecánicos que tenga el vehículo (ajustes de nivel y posición de los asientos). El asiento del conductor es el que más sufre con el uso: ¿Es incómoda la conducción? ¿Se puede ajustar? ¿Es cómodo? Si los asientos tienen fundas pida al vendedor que las retire y observe el estado de la original. El mecanismo de los cinturones debe ser suave y efectivo. Si están desgastados o rotos absténgase de comprar el vehículo.

Chasis y amortiguador

Balancee las cuatro esquinas del vehículo y compruebe que el movimiento y la absorción de los amortiguadores es correcto (no escucha ningún ruido). Compruebe también el dibujo de las ruedas y el estado de las llantas (que no tengan golpes o grietas)

Mecanismo del embrague

Encienda el motor e introduzca alguna marcha para asegurarse de que no produce ruidos ni “rasca” en ninguna de sus posiciones. Introduzca la segunda marcha con el freno de mano activado. Si el coche se cala es que funciona correctamente. Si no, el embrague podría estar dañado y esto supondría una cara reparación.

Volante

Compruebe la flexibilidad para mover las ruedas (con el motor apagado). Si mueve el volante y las ruedas se mueven menos de medio dedo debe ajustarse.

Aceite

Pregunte por el último cambio de aceite y compruebe si hay una fuga. Si tiene dudas puede pedirle al vendedor que le proporcione por escrito el estado del aceite.

Número de revoluciones

El motor debe mantener un número de revoluciones constante al ralentí. Si no es así puede tener alguna avería y su reparación podría ser bastante cara.

Frenos

No olvide revisar el desgaste de las pastillas de freno, el estado de los discos y el nivel del líquido de frenos.

Batería

Las baterías de mantenimiento antaño requerían un aporte de agua destilada (debe mantener un nivel adecuado) pero hoy en día las baterías no requieren mantenimiento. No obstante, recomendamos un aporte de vaselina neutra en los polos y estar alerta de que no se oxida.

Luces

Compruebe que todas las luces funcionen correctamente y están en correcto estado.

Juntas y sellado

Compruebe que en las puertas las gomas están en perfecto estado para evitar que el agua pueda traspasar al interior del vehículo.

Mecanismos eléctricos

No olvide comprobar los mecanismos eléctricos: ventanas, espejos exteriores, luz interior, etc.

Descapotables

Compruebe el mecanismo de apertura y cierre de la capota así como la impermeabilidad. Los parches pueden representar un verdadero peligro.