Glosario Coche - AutoScout24: Llantas de acero

Llantas de acero

Una alternativa barata a las llantas de aleación son las llantas de acero. Pese a que estéticamente son menos atractivas, y al cabo de unos años es posible que desarrollen corrosión, las llantas de acero se siguen utilizando a menudo puesto que son muy robustas. Muy al contrario que las llantas de aleación, las llantas de acero permanecen casi intactas incluso después de un golpe contra un bordillo. En este tipo de choques, las llantas de aluminio suelen sufrir daños. Por otra parte, las llantas de acero refrigeran mucho peor el sistema de frenos que las llantas de aluminio, dado que su diseño cerrado no permite circular tanto aire en torno al sistema de frenos. Además, debido al material con el que están hechas, las llantas de acero son muy pesadas. A través de la investigación llevada a cabo en este ámbito se ha logrado reducir el peso de las llantas de acero, aunque esta evolución no resulta muy útil, puesto que en la mayoría de los casos se trata de un interés puramente económico.

Hoy en día, las llantas de acero sólo se encuentran en el ámbito de los vehículos comerciales y en el segmento de los utilitarios, debido a que uso de este tipo de llantas es bastante económico. Con frecuencia las llantas de acero se utilizan en invierno debido a su extrema resistencia a la sal esparcida en caso de nieve. Además, las llantas de acero son menos sensibles y se pueden limpiar con facilidad.

El diseño de las llantas de acero

Las llantas de acero de hoy en día se fabrican en acero laminado en caliente con un límite elástico relativamente alto. En la mayoría de los casos, la llanta se compone de 2 elementos: la rueda y el disco (cubo de rueda). La rueda es la verdadera estructura de la llanta, ya que sobre ella se monta el neumático. En el caso de las ruedas de radios, la rueda se denomina también banda de llanta. Para garantizar una mayor estabilidad y resistencia a las vibraciones, ambas piezas están soldadas en su interior. Por motivos de reducción de peso, para garantizar una mejor refrigeración del sistema de frenos y para mejorar el aspecto exterior de las llantas, se llevan a cabo perforaciones en forma de orificios y ranuras.

A pesar de que las llantas de acero no necesitan mucho mantenimiento, sí se recomienda limpiar el polvo del freno, la gravilla, la sal esparcida sobre las calzadas, así como cualquier otra suciedad a intervalos regulares. Si, pese a tratarse de una llanta de acero, le damos importancia a un diseño atractivo, existe la posibilidad de cambiar los tapacubos.

 

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