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Fecha de publicación del artículo 17.10.2013

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Primer contacto: Infiniti Q50

Nuevo nombre, nuevo objetivo

Muy bien conocida en los EE.UU, la marca Infiniti trata todavía de ganarse un lugar dentro de las fronteras europeas. De la misma forma que ocurre con Lexus, esta marca de lujo es una filial de un imponente grupo japonés con la que se pretende dar salida (todavía con cuentagotas) a un espectro de vehículos de alto nivel. Lexus lleva ya veinte años sirviéndose del peso de Toyota en este sentido, mientras que Infiniti todavía debe considerarse en fase de brote verde para Nissan. Los japoneses creen en el éxito de este nombre y ahora estrenan un nuevo modelo en su gama, el Q50.

El Q50 será la nueva berlina de Infiniti y ha sido estrenado para ser el sustituto del modelo G. A partir de ahora, toda la gama de Infiniti tomará la letra Q como principio de nomenclatura, siendo las dos berlinas superiores los modelos Q60 y Q70. Este modelo está llamado a competir directamente contra el Lexus IS y contra las berlinas compactas premium procedentes de Alemania, es decir, el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Está disponible por menos de 35.000 euros.

Detalles y debilidades

El carácter premium de este vehículo reside en algunos detalles del interior pero se ve empañado por algunos aspectos, como el sonido ligeramente metálico cuando se abren las puertas, la falta de compartimentos en la parte trasera y algún otro remate por pulir. Aquí, para jugar en la misma liga que los Clase C, Infiniti todavía necesita un poco de tiempo. Con sus 4,80 metros de longitud, el Q50 parece orientado por precio y por diseño a competir con los gustos del cliente del Audi A4.

Tal vez los compradores de Infiniti no repararán en esos detalles y disfrutarán mucho más de la individualización que sin duda permite el Q50. Los diseñadores han realizado una carrocería bastante singular, muy al estilo de otros orientales novedosos como el Mazda 6 y con rasgos deportivo que no dejan indiferente a nadie en su primera visualización.

Híbrido potente

En la musculosa parte trasera se ha conseguido dar capacidad para un montón de equipaje, en concreto de 500 litros, siempre y cuando se elija la versión con motor diesel de 170 cv que no resta espacio en la parte trasera. La segunda de las dos únicas opciones es la de una motorización híbrida de gasolina, cuya tecnología eléctrica reduce el maletero hasta los 400 litros. A cambio, la potencia aumenta hasta 364 cv suministrados por el V6 de 3.2 litros, acompañado por la unidad eléctrica de 50 kW que también aumenta en 270 Nm la cifra de par motor. Así, la aceleración se produce de forma vertiginosa con 546 Nm aplicados ya sea en la parte trasera o en las cuatro ruedas  

Infiniti no considera en ningún momento que la propulsión híbrida sea principalmente una alternativa ecológica pero sí que el poder de dos propulsores tan potentes es muy beneficioso para la dinámica de conducción. La marca ha especificado en 6.2 litros el consumo de combustible mixto. El Q50 híbrido acelera en 5,1 segundos hasta los 100 y alcanza una velocidad máxima de 250 km/h. Por comparación, el BMW 335i tarda 5,2 segundos.

Diesel y caja de cambios de Mercedes

Sin embargo, se espera que el mayor número de ventas sean para el motor diesel. Este cuatro cilindros de 2.2 litros moviliza 170 cv y 400 Nm de par motor listo para ser gestionados por una caja de cambios manual de seis velocidades o una transmisión automática de siete velocidades (esta última acoplada de serie al híbrido). Sin embargo, se espera que el mayor número de ventas sean para el motor diesel. Este cuatro cilindros de 2.2 litros moviliza 170 cv y 400 Nm de par motor listo para ser gestionados por una caja de cambios manual de seis velocidades o una transmisión automática de siete velocidades (esta última acoplada de serie al híbrido).

Precisamente el motor diesel y las dos variantes de transmisión se originan en Stuttgart. Especialmente en el rango de bajas vueltas, la unidad actúa de forma un tanto perezosa y se necesita algún tiempo hasta que la demanda de gas se traduce en movimiento. Los sprints con este modelo, que siempre lleva tracción en las ruedas traseras, se realizan en 8,7 segundos mientras la velocidad máxima llega hasta los 230 km/h. Un Mercedes Clase C con motor similar se entrega en 8,4 segundos y alcanza 232 km/h.

Nueva dirección con tres modos de conducción

A pesar de que no hay excesivas novedades a nivel técnico, lo cierto es que el Q50 cuenta con una revolución en la dirección. Por primera vez en un coche de producción se ha recurrido a un sistema de guiado por cable, es decir, la transferencia del comando de dirección se lleva hasta las ruedas a través de cable. Aunque todavía hay una conexión mecánica cerrada por un embrague si la electrónica no funciona, los bits y bytes de la transmisión serán las máximas responsables del guiado del coche.

Como resultado, Infiniti promete un tacto de dirección más directo y con diversas configuraciones. En la práctica, sin embargo, el sistema no nos pareció del todo convincente en el primer contacto, ya que el tacto es demasiado sintético en ocasiones y esa conexión “virtual” entre volante y ruedas necesita de un periodo de adaptación por parte del cliente. Los tres modos de conducción son “Estándar”, “Deportivo” y “Personalizable”.

Realiza un seguimiento

En el Q50 se pueden optar por varios sistemas de seguridad extras. El primero es un control de permanencia en el carril que intenta mantener el coche siempre en su trayectoria mediante un control más en el sistema de dirección. Además hay una pantalla táctil desde la que se pueden realizar la mayoría de las operaciones que ha limpiado la consola central de botonería, aunque no obstante sigue siendo bastante masiva. Todos los botones del volante, por ejemplo, deben ser estudiados antes de la salida. El interruptor de palanca, sin embargo, debe ser familiar por lo menos a los conductores de BMW. Desde aquí se seleccionan los modos de conducción con los que se puede influir en la respuesta del motor o en la rapidez del cambio automático.

Lista de opciones

Como hemos dicho, el precio de compra del Q50 es inferior a 35.000 euros en su versión de acceso. En este caso el motor diesel viene acompañado de cambio manual, pudiéndose mejorar por algo más de 2.500 euros y optar por el automático. La versión más barata del Q50 híbrido cuesta al menos 53.900 euros y viene con cambio automático incluido.

A diferencia de los fabricantes alemanes en los que hay páginas y páginas de equipamientos extras, en Infiniti los opcionales caben en una página. Estos incluyen características estándar como un paquete de seguridad con detector de ángulos muertos o un eficaz sistema de asistencia a la frenada de emergencia.