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Fecha de publicación del artículo 06.08.2014

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Presentación: Mercedes S Coupé 65 AMG

Fuerza bruta

Por si un 63 AMG de 585 caballos se quedase corto, Mercedes nos muestra que es capaz de exprimir más su V12 y alcanzar la cifra de 630 caballos, con 1.000 Newton/metro de par, una auténtica salvajada. Incluye la suspensión deportiva AMG, que se basa en el Magic Body Control, el sistema que adecúa la amortiguación del vehículo para pasar por encima de un badén o un resalto sin que ningún pasajero note ni la más mínima incomodidad.

Se nos ocurren muchos titulares para este artículo, además del que hemos elegido para esta ocasión; “Palabras mayores”, “De otra galaxia”, “El último exponente de la familia AMG” o “65 veces AMG” son unos cuantos ejemplos para presentarte al último miembro de la saga 65 AMG: el Mercedes S Coupé. Al igual que ocurriera con los CL 65 AMG (el iniciador de esta ‘secuela’, data de 2003) y terminando por la berlina Clase S, el S Coupé se suma a la tendencia de propulsarse con un ‘salvaje’ V12 biturbo que, en esta ocasión, ha sido afinado para alcanzar los 630 caballos de potencia, con 1.000 Newton/metro de par disponible entre 2.300 y 4.300 revoluciones.

Como puedes imaginar, este ‘corazón’ hace que el S Coupé alcance una velocidad máxima de 250 kilómetros/hora (limitado electrónicamente) y el 0 a 100 se fije en 4,1 segundos a los 100, es decir, 0,3 décimas menos que el S Coupé 63 AMG. Curiosamente, a pesar del incremento de la potencia, el consumo medio se ha rebajado ¡más de dos litros de promedio! Para lograr semejante poderío, los ingenieros de la firma han trabajado a fondo en aspecto como en los dos turbocompresores, el alternador, el intercambiador aire-agua, el Start&Stop o la tapa en aluminio. También se ha puesto a punto la caja de cambios automática de doble embrague 7G-Tronic (sobre todo, para soportar el par), una batería que alimenta a los sistemas eléctricos de iones de litio (similar a la que montan los híbridos, tiene 78 Ah y pesa 20 kilos menos que una estándar para un vehículo de estas dimensiones) y la suspensión. Ésta no es otra que la Magic Body Control (un prodigio técnico que modifica el tarado continuamente para que los ocupantes no noten las imperfecciones viarias), a la que se le han añadido las funciones Road Surface Scan y Curve Tilting Function, que evitan aún más los balanceos de la carrocería en curvas dando una sensación, tal y como se expresa del comunicado de prensa, similar a la que siente los motoristas con sus monturas.

Las llantas elegidas, pulidas y de 16 radios, son unas de 20 pulgadas con neumáticos en medida 255/40 delante y 285/35 detrás. Opcionalmente, Mercedes ofrece en el catálogo unos frenos especiales carbocerámicos con un peso un 20% inferior a los que monta de serie y que ofrecen una mayor resistencia al calor.

Inalcanzable para los mortales

Si te imaginas conduciéndolo, ahora viene la realidad: si bien aún no se ha hecho oficial el precio para España y si tenemos en cuenta su importe en Alemania, no vamos mal encaminados si decimos que costará cerca de 300.000 euros, poco menos que un Ferrari F12 Berlinetta de 740 caballos o un Ferrari FF de 660 caballos. ¿Qué te parece?