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Fecha de publicación del artículo 10.08.2017

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Prueba: Volkswagen Golf Alltrack

Tiempos modernos

Probamos la última actualización del Volkswagen Golf y lo hacemos, de nuevo, bajo el paraguas de la versión Alltrack. Sin tocar lo más mínimo el apartado dinámico y mecánico, las principales novedades se centran en el campo de la tecnología.

Según Volkswagen, cada 40 segundos un cliente de cualquier rincón del mundo se lleva a su casa un Golf. Una tónica que se lleva repitiendo nada menos que 40 años y que demuestra la importancia que tiene el modelo no solo para el propio fabricante, sino para el sector. Ahora bien, para seguir con esa dinámica es necesario estar siempre al día.

Un hecho que Volkswagen ha sabido manejar a la perfección desde hace cuatro décadas y que vuelve a demostrar con la última actualización del modelo. Renovación que se sostiene sobre un pilar fundamental hoy en día: la tecnología. Porque como suele ocurrir en los restylings de mitad de vida comercial llevados a cabo por las marcas alemanas en general, y por Volkswagen, en particular, el nuevo Golf apenas presenta cambios en su diseño.

Si bien el modelo que tenemos ante nosotros, perteneciente a la variante Alltrack, presenta ligeras pinceladas estéticas, en esencia se trata del mismo vehículo que te trajimos hace algo más de un año. Solo los ojos más expertos se percatarán que los faros delanteros son de nueva factura, con un tramado más oscuro en la parte final, añadiendo la posibilidad de equipar la tecnología LED para todas las fases de la iluminación (tal y como ocurría en nuestra unidad).

Algo similar ocurre en la zaga, donde los grupos ópticos traseros presentan un diseño diferente a los de su predecesor, marcado de nuevo por la tecnología LED, que los estiliza aún más. Del mismo modo, cambia la forma del protector inferior posterior, realizado en aluminio y presidido, en nuestra unidad, por una doble salida de escape. Por lo demás, de no ser por las llantas de aleación de 18 pulgadas, podríamos decir, sin riesgo a equivocarnos que el nuevo Golf Alltrack es casi idéntico al anterior.

Era digital

Una percepción que cambia por completo al introducirnos en su interior. Aquí es donde se erige ese pilar tecnológico al que antes hacíamos mención. Primero, montando el cuadro de instrumentos digital Active Info Display, heredado del Passat y que sustituye los típicos relojes por una pantalla de 12,3 pulgadas de alta resolución. Cuenta con varios menús que nos permitirán ver de forma clara lo que estemos buscando, destacando por encima de todos el de la navegación, ya que nos permitirá disponer y visualizar el mapa en un solo vistazo.

Para navegar por ellos, solo es necesario pulsar el comando pertinente en el volante multifunción y, aunque al principio puede resultar algo confuso, con el paso de los minutos uno gana en fluidez e intuición. Este elemento viene de serie en todas las motorizaciones del Golf Alltrack, mientras que en algunas de las otras carrocerías es un elemento opcional.

Junto a ella aparece, esta vez sí de forma opcional, el sistema de infoentretenimiento Discover Pro. Frente al anterior, presenta una pantalla más grande (ahora mide 9,2 pulgadas), con una superficie acristalada en negro y con nuevas funciones. Entre ellas, la más destaca de todas es, sin duda, el control gestual. Así es, al igual que los BMW Serie 5 y 7, el nuevo Golf permite a su conductor cambiar de emisora o de menú con el simple movimiento de su mano. Para contar con ella es necesario desembolsar 1.400 €, pero siempre puedes dejar al resto de pasajeros alucinados con dicha función.

Resulta bastante intuitiva ya que en nuestro caso fue efectiva en más del 90% de las veces que lo intentamos. Eso sí, aunque es toda una primicia en su segmento, nos gustaría que incluyera alguna que otra función más, como subir el volumen o permitirnos responder a una llamada. No obstante, como decimos, resulta rápida e intuitiva, demostrando al mismo tiempo el compromiso tecnológico que ofrece la marca. Igualmente, esta pantalla ofrece una total sincronización con los smartphones actuales. En nuestro caso, la conexión con el iPhone a través de Apple CarPlay resulta realmente fácil.

Todavía hay más

Un compromiso que igualmente se refleja en la inclusión de otros elementos como las llaves inteligentes que memoriza ajustes de cada usuario, la iluminación ambiente o los asistentes a la conducción. Porque el Golf Alltrack ‘7.5’, puede equipar nuevos sistemas de asistencia, tales como la función de atascos dentro del control de velocidad de crucero adaptativo, el control activo de asistente de carril, el Emergency Assist, con el que el coche es capaz de pararse si nota que el conductor no reacciona como es debido, el Trailer Assist o la frenada de emergencia en ciudad con detección de peatones.

Volviendo al apartado multimedia, no hay que olvidar que la gama Golf ha estrenado el Media Control, un sistema que permite conectar una tablet y manejar desde la misma varios de los sistemas del coche; el Security Service, con servicios de asistencia como la llamada automática de emergencia o el Guide Inform, con búsquedas de informaciones prácticas.

Nada cambia

Con tanta digitalización, es normal que Volkswagen haya preferido dejar intactos algunos de los campos que han hecho ser al Golf el líder que es. Así, tanto en habitabilidad como dinámica o motorizaciones, la unidad de esta prueba nada varía frente a la de la última vez.

De hecho, para rizar más el rizo de la similitud, nuestra unidad iba equipada con el motor más potente de la gama, es decir, el 2.0 TDI de 184 CV. La única diferencia frente a su predecesor, es que la caja de cambios automática DSG, en lugar de tener seis relaciones, contaba con siete. De esta forma, al circular por carretera abierta conseguimos que el dato de consumo sea algo más bajo que antes. En concreto hablamos de 6,1 l/100 km, lo que en comparación con antes implica unas dos décimas de ahorro. Gracias a ello, y a su excelente calidad de rodadura, el Golf Alltrack se convierte en todo un rutero, ya que con un solo depósito, podremos recorrer cerca de 900 kilómetros.

Ahora bien, el apellido Alltrack siempre es sinónimo de aventura y en este caso, la actualización del Golf mantiene intactas todas sus cualidades camperas. No es que se le pueda comparar con un Tiguan, pero sí nos permitirá realizar alguna que otra escapada por terrenos no asfaltados, incluso si estos entrañan alguna dificultad. Aquí, como siempre, el trabajo tanto de la tracción integral 4Motion como del XDS+, unidos ambos a una altura libre al suelo ligeramente mayor, se tornan como primordiales. Y por si eso no fuera suficiente, el modo Off-Road seleccionable a través del control dinámico de la conducción, varía la respuesta del acelerador, de la caja de cambios y de la suspensión adaptativa.

En definitiva, Volkswagen mantiene su máxima de “cambiar sin que parezca que hemos cambiado” para ofrecernos un Golf nuevo sin que sea del todo nuevo… salvo por el precio, ya que en comparación con el anterior Alltrack que probamos, el sobrecoste (bien es cierto que incluye muchos más elementos de serie) queda estipulado en algo más de 1.500 €.

  • Ficha Técnica Volkswagen Golf Alltrack 2.0 TDI 184 CV 4Motion BMT DSG

    Motor: Diésel, cuatro cilindros en línea

    Cilindrada: 1.968 cm3

    Potencia: 184 CV entre 3.500-4.000 rpm

    Par: 380 Nm entre 1.750-3.250 rpm

    Velocidad Máxima: 219 km/h

    0-100 km/h: 7,8 seg.

    Consumo (urbano/extraurb./mixto): 5,9 / 4,8 / 5,2 l/100 km

    Emisiones CO2: 137 gr/km

    Dimensiones: 4.567 / 1.799 / 1.515 milímetros

    Maletero: 605-1.620 litros

    Peso: 1.576 kg.

    Cambio: Automática, de doble embrague, siete velocidades

    Depósito: 55 litros

    Precio: 38.620 euros

    Precio ud. probada: 34.536 euros

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