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Fecha de publicación del artículo 06.02.2018

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Reportaje: Seguridad

Consejos para conducir con nieve

Llevamos días sufriendo las inclemencias del tiempo invernal. Viento, lluvia, niebla pero sobre todo nieve se han convertido en nuestros compañeros de viaje. Aquí te damos, con la ayuda del RACE, algunos consejos para conducir en sobre pavimentos nevados.

Es un tema recurrente y aunque muchos sigan pensando que el cambio climático hará desaparecer las estaciones, lo cierto es que estamos teniendo uno de los inviernos más crudos en cuanto a nieve ser refiere. Ya son varias las nevadas que se han registrado en toda la Península desde el mes de diciembre, e incluso algunas han originado situaciones de emergencia en algunas partes de la meseta central. Por eso con la ayuda del RACE aquí te traemos una serie de consejos para saber cómo reaccionar en caso de que nos pille una fuerte nevada por la carretera.

Con cadenas o neumáticos de invierno:

Lleva siempre un juego de cadenas en el maletero o, en su defecto, es más aconsejable que puedas equipar neumáticos de invierno. Son más seguros y su eficacia a bajas temperaturas te permitirá llegar donde no podrías hacerlo con unas gomas convencionales. Hace unos días te explicábamos a fondo las diferencias en un vídeo explicativo. No te lo pierdas.

Aumentar la distancia de seguridad

En caso de lluvia, niebla, hielo o nieve existe más riesgo de sufrir un accidente por lo que debemos prever situaciones de peligro con el tiempo suficiente. Amplía la distancia con el coche que te precede, así podrás reaccionar con más tiempo en caso de que surja un imprevisto e incluso evitarás tener que pisar el freno con decisión, algo poco recomendable si la calzada está en mal estado.

Ir con suavidad

En relación con lo anterior, si te encuentras un asfalto con mucha nieve, lo más recomendable es ser suave con los pedales y con el volante. Evita realizar giros bruscos, acelerar con contundencia y, sobre todo, clavar frenos. Cualquiera de estas tres situaciones provocará una pérdida del control.

Reducir la velocidad y circular en marchas largas

Cuando la calzada esté deslizante, perdemos menos adherencia al traccionar. Al arrancar, es conveniente hacerlo en segunda siempre que sea posible e ir subiendo de relación con progresividad. En pendientes, emplea el freno motor. Si tienes un coche automático, ponlo en modo secuencial para evitar lanzarte por la cuesta y tener que utilizar el freno.

Aumentar el número de paradas

La conducción en invierno produce mayor tensión y más fatiga, por lo que debemos parar con mayor frecuencia para hidratarnos e incluso estirar, especialmente en viajes largos.

Mantente en el carril

Dado que el comportamiento de los conductores puede resultar más impredecible, es aconsejable que nos mantengamos en el carril. No merece la pena ir dando tumbos ni cambiar de lado a la mínima que veamos un hueco ya que en muchos casos te verás obligado a frenar con contundencia.