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Fecha de publicación del artículo 10.07.2018

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Primer contacto: BMW X4

Generación X

Nos acabamos de poner a los mandos de la segunda generación del BMW X4. El SUV Coupé compacto ofrece un diseño mucho más agresivo, un interior de elevadísima calidad y una gama mecánica apta para todos los gustos. Cualidades que completa con una dinámica de conducción mejorada y con un equipamiento a la altura de los mejores. Está ya disponible desde 53.500 €.

No dejes engañarte por las imágenes que acompañan estas líneas y vayas a pensar que el BMW X4 del que te voy a hablar es un restyling del actual. Tampoco te fustigues si ese ha sido el primer pensamiento que se te ha venido a la cabeza pues, a simple vista, podría parecer eso mismo, una actualización. Sin embargo, pese a que estéticamente ofrece un diseño muy continuista (mal endémico de todas las marcas alemanas), lo cierto es que el BMW X4 frente al que me encuentro corresponde a la segunda generación del modelo.

Como recordarás, BMW fue la encargada de crear el segmento de los SUV Coupé. Tenemos que remontarnos una década atrás para encontrar las siglas SAC relativas a las palabras Sport Activity Coupé con las que el X6 le decía “hola” al mundo. Una apuesta arriesgada que, poco a poco, fue calando entre el público… y el resto de fabricantes, quienes arduamente se pusieron manos a la obra para lanzar rivales de talla: véase Mercedes-Benz con su GLE Coupé o, en un escalón más alto, Lamborghini con el recientemente presentado Urus.

Un segmento, el de los SUV Coupé, que creció en 2014 con la llegada del segundo BMW, el X4. Un concepto similar al del X6 pero con un punto más de racionalidad, primero, por el precio y, segundo, por las dimensiones, al que más tarde le surgieron nuevos rivales, como el GLC Coupé de Mercedes-Benz. Desde entonces, el vehículo alemán ha cosechado un gran éxito a lo largo y ancho del planeta, en donde ha conquistado el corazón de 200.000 conductores (7.757 afianzados en nuestro país). Ahora, para mantener esa línea ascendente, la marca muniquesa nos ha presentado la segunda generación.

Gana músculo

Y lo ha hecho en un marco incomparable. La base Aérea de Zaragoza, en donde el nuevo X4 ha exhibido todo su músculo. Porque esta nueva entrega luce de manera más llamativa que la anterior. Bien es cierto que en conjunto, como decíamos antes, parece no aportar nada nuevo, pero si nos vamos fijando detalle por detalle, vemos que el nuevo X4 ha evolucionado muchísimo frente a su predecesor (el cual también tenemos ante nuestros ojos).

Empezando por las dimensiones. El nuevo X4 es ligeramente más largo, ancho y bajo. En concreto, hablamos de 8,1, 3,7 y 3 centímetros respectivamente, dejando así las cotas en 4,75, 1,92 y 1,62 metros, respectivamente. Cotas que engloba, como decíamos, en un diseño más musculado, comenzando por el frontal, con una parrilla más grande y ancha que ahora puede ser activa y ya no está conectada con los faros. En cuanto a estos, también han aumentado su tamaño e introducen de serie la tecnología LED, dejando en opción la adaptativa. Paragolpes, faros antiniebla (también LED) o un capó más voluminoso completan dicha zona.

La vista lateral es quizá la que menos ha cambiado. Cierto es que aparecen nuevos juegos de llantas de aleación y que tanto los 8,1 cm más que ha ganado en longitud y los 3 que ha bajado en altura se dejan notar, generando una silueta más deportiva y aerodinámica. No en vano, gracias entre otros a su nueva silueta, el Coeficiente aerodinámico (Cx) se ha rebajado hasta los 0,30, es decir, un 10% menos que su predecesor.

A través de una pronunciada, pero bien integrada, caía del techo, se llega al punto más representativo del modelo: la zaga. Aquí sí se han cambiado un buen número de elementos. El portón destaca, de nuevo, por su anchura y simpleza ya que la placa de la matrícula se ha integrado en el paragolpes. No obstante, lo que más nos llama la atención es la forma de sus luces. Mantiene el diseño clásico de BMW en L, aunque lo cierto es que vista de lejos y sin prestar mucha atención nos ha recordado peligrosamente a la que emplea su principal rival, el GLC Coupé.

Esto me suena

Si accedemos al interior, percibimos un aumento considerable de la calidad. Materiales nobles y ajustes casi perfectos se encargan de recibir a sus ocupantes. No obstante, si nos centramos en el diseño, aquí veremos que la novedad no es tal… más aún si estás familiarizado con los últimos productos de la marca como el X3.

Porque todo sea dicho, el X4 y el X3 comparten buena parte de la estructura y del diseño. Ambos se erigen sobre la misma plataforma (aquella que les ha permitido adelgazar un buen puñado de kilos), con la que no solo han conseguido mejorar a nivel dinámico, como veremos más adelante, sino también a nivel de habitabilidad. Sí, porque fruto de ese aumento de cotas exteriores, tenemos un X4 más amplio y capaz. En concreto hablamos de 3 cm adicionales en el hueco para las piernas trasero y de un maletero de 525 litros (25 más que antes) que pueden llegar hasta los 1.430 si abatimos los respaldos traseros (en una proporción 40:20:40).

En la práctica, estas mejoras se dejan notar, ya que sentados atrás nuestras rodillas estaban lejos de tocar el respaldo del conductor, mientras que el maletero nos brinda una zona de carga excepcional y con unas formas muy cuadradas. Por comentar algún pero, la anchura sigue siendo óptima para que viajen dos adultos en lugar de tres, al tiempo que el umbral de carga parece estar colocado a bastante altura.

En cuanto al puesto de conducción… pocas novedades. Característica que lejos de ser una desventaja se torna en una virtud. Como hemos comentado, la calidad destaca por encima de un diseño bien realizado, limpio y ordenado. La pantalla central flotante de 10,25 pulgadas puede ser manejada bien de manera táctil, mediante el controlador iDrive o a través de funciones gestuales. La postura de conducción es comodísima y solo la falta de visibilidad trasera resta algo de puntos a un conjunto excepcional.

Motores para todos

En lo que respecta a la gama mecánica, BMW nos ofrece un amplísimo repertorio para que cada conductor encuentre la horma de su zapato. En total, nada menos que siete propulsores repartidos entre tres de gasolina y cuatro diésel. Sí, puede resultar raro que dada la tendencia actual, el gasóleo sea el combustible dominante, pero no hay que olvidar que el segmento de los SUV todavía sigue siendo un coto propicio para el diésel siga dominando… al menos a corto plazo.

La terna de gasolina está formada por las versiones 20i, 30i y M40i, con 184, 252 y 360 CV, respectivamente; mientras que los diésel hacen lo propio con el 20d de 190 CV, el 25d de 231 CV, el 30d de 265 CV y por último el M40d, con 326 CV. Todos se combinan de fábrica con la caja de cambios deportiva Steptronic de ocho relaciones y levas en el volante, así como con la tracción total xDrive. Las versiones M Performance no solo montan los motores más potentes sino que además llevan chasis, suspensión y frenos de corte más deportivo.

Durante la toma de contacto realizada por las inmediaciones de Zaragoza, la unidad a catar fue la que consideramos más equilibrada: el X4 xDrive25d. Pese a montar un bloque de cuatro cilindros y 2.0 litros, en marcha se comporta como si fuera un seis cilindros de 3.0 litros. Apenas hay vibraciones y únicamente se percibe algo de ruido en las aceleraciones fuertes. Dado que el trayecto fue principalmente por carretera, no podemos hacer una valoración exhaustiva ni del comportamiento dinámico ni del consumo, homologando en 5,5 l/100 km en ciclo mixto.

No obstante, si nos dio tiempo a comprobar que esta nueva generación del X4 es mucho más ágil que la anterior. Al salir a un pequeño tramo virado, si notamos una dirección más rápida y reactiva (tiene asistencia eléctrica variable en función de la velocidad), mientras que el confort de marcha es verdaderamente alto. Al llegar a la base militar zaragozana, la marca nos preparó una prueba de aceleración (drag race como les gusta decir a los yankees). En este caso, la unidad en cuestión fue un X4 xDrive30i equipado con el potente y excelente motor 3.0 TwinTurbo de seis cilindros en línea y 252 CV al que se le sumaba el paquete M.

La prueba no solo consistía en comprobar la capacidad de aceleración del segundo motor más potente de la gama gasolina, cifra un 0 a 100 km/h de 6,3 segundos (el M40i lo rebaja incluso a los 4,8 segundos), sino también el excelente trabajo realizado por los ingenieros en lo que frenos se refiere, donde los 1.795 kilos de peso se detienen en pocos metros. Como decimos, nos reservamos unas impresiones dinámicas más profundas cuanto gocemos de la unidad de pruebas pero a modo de broche, decir que este nuevo X4 te deja con ganas de más, con ganas de seguir disfrutando y de conocer todos sus entresijos dinámicos, que son muchos, como por ejemplo la posibilidad de bloquear el diferencial trasero mediante tres programas.

Así se estructura

En lo que a equipamiento, acabados y precios se refiere, el nuevo BMW X4 ofrece un mayor número de opciones de personalización. Dejando a un lado todo lo relativo al departamento BMW Individual y a los accesorios M Performance, el todocamino cupé está disponible con tres líneas de acabado bien diferenciadas como son el xLine, M Sport y M Sport X. Heredadas del nuevo X2, cada una ofrece elementos de diseño exclusivos así como elementos de equipamiento pensados para cada tipo de clientes.

Tampoco hay que dejar de citar el aumento en asistentes y ayudas a la conducción que ofrece. Básicamente son los mismos que monta el actual X3 por lo que el X4 puede gozar de un nivel de conducción semi-autónoma gracias al control de velocidad de crucero adaptativo con asistente de atascos, al control activo por cambio involuntario de carril o al reconocimiento de señales de tráfico con limitador de velocidad.

Con todo, decir que el nuevo X4 ya se puede encargar con todos los motores salvo el M40i, que llegará durante el último trimestre de año, con los siguientes precios de arranque:

BMW xDrive 20i

BMW xDrive 30i

BMW M40i

BMW xDrive 20d

BMW xDrive 25d

BMW xDrive 30d

BMW M40d

 

53.500 €

59.950 €

73.700 € (finales de año)

54.200 €

56.600 €

62.700 €

74.700 €