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Fecha de publicación del artículo 05.10.2018

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Primer contacto: Audi Q8

Fuera de lo normal

Audi se mete de lleno en un terreno inexplorado, el de los SUV coupé. Su apuesta, el Q8 que nosotros ya hemos conducido y que ya está disponible con el motor diésel 50 TDI de 286 CV desde 84.840€.

En una familia Q tan dilatada como la de los SUV de Audi, faltaba un segmento por cubrir: el de los todocamino cupé. Una categoría creada por BMW con el X6 y secundada por Mercedes-Benz con el GLE Coupé, mientras que la firma de Ingolstadt parecía centrarse en otros menesteres… hasta ahora. Porque desde ya, Audi tiene a disposición de sus clientes más enfervorecidos el que es su primer SUV Coupé: el Q8.

Descomunal

Un vehículo imponente de inicio, el cual se coloca como el buque insignia de la familia Q. Con él, los diseñadores de Audi han estrenado el nuevo lenguaje estético de la marca, proponiéndonos nuevos trazos que no dejarán indiferente a nadie.

Desde un frontal musculoso en el que salta a la vista la características, pero ahora inédita, parrilla Singleframe octogonal con lamas verticales y horizontales, la luz diurna segmentada o un paragolpes anguloso; hasta una zaga no menos robusta en la que destaca la tira OLED que conecta ambos faros (y que puede incorporar una función de animación).

Ahora bien, el rasgo distintivo de este nuevo Q8 se percibe en su lateral. Y no nos referimos a las descomunales llantas de 22 pulgadas que puede montar, ni a la línea de cintura elevada, sino a la caída del techo que aparece al llegar al pilar C. Una caída que nos traslada al pasado, a aquel mítico Audi Sports Quattro de 1984, pero que no resulta tan brusca como la de sus dos compatriotas y principales rivales.

Todo ello sumando el detalle cautivador de eliminar los marcos de las ventanillas (propio de los cupés) y acompañándolo de unas dimensiones que no dejan indiferente a nadie. Bien es cierto que sus 4,98 metros de largo implican 7 cm menos de que un Q7, pero es sustancialmente más ancho, roza los 2 metros, y más bajo, al dejar su cota en 1,70 metros.

En definitiva, el nuevo Q8 será todo un acaparador de miradas, más aún si sumamos las múltiples opciones de personalización, protagonizadas no solo por los juegos de llantas de aleación, van de las 19 a las 22 pulgadas, sino también por los 12 colores de carrocería y los dos paquetes disponibles para la carrocería: el S Line y el Black Edition (que tinta todos los detalles cromados en un elegante negro brillante).

Aire de familia

Si el exterior sorprende, el habitáculo nos traslada a un ambiente conocido… siempre y cuando estés familiarizado, como nosotros, con los últimos productos de Audi. Porque el Q8 toma prestado el nuevo diseño estrenado en las últimas berlinas (A8, A7 Sportback, A6…), eliminando casi por completo los botones físicos y sustituyéndolos por dos pantallas táctiles con función capacitiva.

Sin entrar demasiado en profundidad dado que ya los hemos explicado en el A8 y A7 Sportback, sí queremos detenernos en lo que es una máxima para Audi: la calidad. Porque el habitáculo del Q8 está realizado siguiendo los máximos estándares de la misma. Es verdaderamente difícil encontrar fisuras y malos ajustes. Cierto es que un producto de su valía (la tarifa arranca en 84.840 €) debería ofrecer este nivel de cuidado, pero el Q8 va un poco más allá.

Comodidad ante todo

Si nos centramos en la habitabilidad, no es descabellado pensar que una mole de esta magnitud ofrezca espacio más que de sobra para sus ocupantes. Dicho y hecho. Con una distancia entre ejes de 3 metros (la misma que el Q7) la zona trasera del Q8 es apta para adultos de estatura media.

Por espacio para las piernas, los problemas desaparecen, mientras que en lo relativo al hueco para la cabeza solo en caso de sobrepasar los 1,90 metros notaremos incomodidad. Por último, en cuanto a anchura, aunque tres pasajeros viajarán cómodos, más beneficioso será que lo hagan dos.

Dado que Audi no contempla una versión de siete plazas (para eso ya está el Q7), este Q8 nos brinda un maletero particularmente grande. Con 605 litros destaca principalmente por lo regular de sus formas. Además, dado que la segunda fila cuenta con desplazamiento longitudinal (10 cm), éste aumentará ligeramente, pero sí queremos gozar del máximo espacio, solo habrá que abatir la segunda fila y gozar de los 1.755 litros disponibles. Para facilitar el almacenaje de objetos, aparecen tanto un portón trasero eléctrico con función manos libres o la posibilidad de rebajar el umbral de carga gracias a la suspensión neumática.

Uno, de momento

Mecánicamente, el Q8 solo está disponible con el V6 de 3.0 litros que desarrolla 286 CV y 600 Nm de par. Conocido como 50 TDI quattro, más adelante se reunirá de la versión de 231 CV (45 TDI) así como del gasolina 55 TFSI alimentado por el V6 de 3.0 litros y 340 CV.

No solo se asociarán a la caja de cambios automática Tiptronic de ocho relaciones, sino también al sistema micro-híbrido compuesto por una batería adicional de 48 V. Gracias a él no solo obtendrá la etiqueta ECO, sino que el Q8 será un SUV ultra eficiente. Y es que este sistema adicional, además de otorgar cierto empuje en determinados momentos, consigue que el vehículo circule a vela a altas velocidades, active el Start&Stop cuando bajamos de 22 km/h. Con todo, Audi cifra el ahorro en unos 0,7 l/100 km.

En cuanto al funcionamiento de este bloque, pocos peros. Empuja con suavidad y progresividad al Q8 notándole únicamente perezoso en zonas con curvas, donde aparece cierto retardo entre que aceleramos fuerte y la ‘orden’ le llega a la caja de cambios para bajar relaciones y catapultarnos hacia delante. Con todo, sus prestaciones son muy correctas, necesitando 6,3 segundos para pasar de 0 a 100 km/h y alcanzando una punta de 245 km/h. El consumo homologado se queda en 6,6 l/100 km en ciclo combinado, cifra que es bastante fácil de conseguir… rodando tranquilamente por autopista. En otros escenarios, lo normal será tener un mixto cercano a los 8,5 litros.

Llévale por donde quieras

Durante la toma de contacto realizada por la provincia de Alicante, los responsables de Audi nos prepararon una ruta que mezclaba vía rápida, carreteras reviradas (muy reviradas) y tramos off road. En todos ellos, el Q8 ofreció un comportamiento intachable.

No obstante, si nos tenemos que quedar con uno, ese es sin duda el tramo sinuoso. Sin llegar a ser un deportivo de pura cepa, sí llama la atención que pese a su tamaño y, sobre todo, pese a su peso (hablamos de 2.200 kilos), el Q8 ofrece un comportamiento extremadamente ágil. Cierto es que para lograrlo se apoya en soluciones técnicas infalibles, como una dirección progresiva electromecánica, la comentada suspensión neumática adaptativa, la tracción total quattro con diferencial central autoblocante o un eje trasero direccional. Un conglomerado de elementos que da como resultado un auténtico traza curvas, capaz de redondear una ‘paella’ con una facilidad pasmosa y de permitirnos aumentar el ritmo en cada vértice.

Para pulir su dinamismo, el Q8 se desenvuelve a las mil maravillas por zonas no asfaltadas. No hay que volverse loco ya que no está pensado para cruzar puentes o demás, pero siempre que hablemos de una pista rápida, el SUV cupé de Audi se manejará con gran solvencia. Además, en caso de que la ruta se complique un poco y tengamos a nuestra disposición la suspensión neumática, podremos activar el programa off road que eleva la carrocería hasta en 50 mm.

Ahora bien, donde más cómodo se siente es, sin lugar a dudas, en vía rápida. El confort es una de sus máximas, el cual acompaña de un aislamiento acústico a la última. Tal es así, que el motor diésel es imperceptible incluso rodando a velocidades altas.

En resumidas cuentas

Al igual que ha sucedido con el e-tron, Audi no ha llegado la primera al segmento, pero una vez lo ha hecho sí ha conseguido ponerlo patas arriba. El Q8 no solo es el Q más imponente que ofrece actualmente, sino que tiene todos los argumentos a su favor para situarse en lo más alto de un segmento que demanda innovación y clase.

Eso sí, los 84.840 € de los que parte (12.060 € más que un Q7 con el mismo motor y cinco plazas) se quedarán cortos a poco que eches un ojo a la amplia carta de opcionales de los que dispone. Quizá por ello, Audi ha lanzado una edición limitada de lanzamiento, First Edition, con todo lo que uno pueda imaginar, de la que solo se fabricarán 80 unidades, y que costará 105.000 €.