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Fecha de publicación del artículo 31.10.2018

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Presentación: Volkswagen T-Cross

Pidiendo paso

Volkswagen acaba de presentar el que será su representante en el segmento de los SUV urbanos: el T-Cross. En sus 4,11 metros de largo propone un diseño desenfadado y un habitáculo amplísimo. Llega al mercado con tres motores para más adelante ampliar la oferta a cinco propulsores incluyendo uno alimentado por GNC.

Tras varias semanas imaginándonos cómo podría ser, por fin Volkswagen ha desvelado el que será su quinto SUV: el T-Cross. Un modelo que llegará al mercado durante comienzos del año que viene con el objetivo de ser la referencia de un segmento cada vez más poblado de vehículos.

Para despuntar frente a una competencia  cada vez más voraz, el nuevo T-Cross propone un diseño fresco, juvenil y en ciertos aspectos rompedor. Erigido sobre la plataforma MQB A0 del Grupo alemán (la misma que ya da forma al Polo o al SEAT Arona, su primo-hermano), el todocamino urbano cuenta con un estilo propio, definido principalmente por una zaga distintiva en la que los pilotos traseros en forma de C están unidos por una tira de LED muy llamativa.

La parte delantera, muy similar a la del Tiguan, destila robustez, gracias a la parrilla de gran tamaño en la que parecen integrarse las luces delanteras. Los paragolpes también ofrecen cierta voluptuosidad, sobre todo los que ofrecen cierto contraste con los colores de la carrocería (en función del acabado). Su línea lateral es quizá la más ‘cuadradota’, con unos pasos de rueda anchos y una tira inferior en negro al estilo de los crossover.

Pero si por algo destaca este nuevo T-Cross es por sus amplias opciones de personalización, pudiendo combinar los ya mencionados paragolpes con los múltiples colores de carrocería o llantas de aleación. Todo ello envuelto en una carrocería de 4,11 metros de largo, por 1,56 de alto (la anchura no se ha facilitado).

Modulable

Cotas que se completan con una distancia entre ejes de 2,56 metros, la cual repercutirá en un habitáculo amplio y espacioso gracias a la gran modularidad que ofrece su banqueta trasera, con un recorrido longitudinal de 14 cm. De esta forma, el volumen del maletero oscila entre los 385 litros de su posición normal a los 455 litros en la más adelantada. Además, si se abaten los respaldos de la segunda fila, el hueco de carga llega a ser de nada menos que 1.281 litros.

Como comprobarás, un habitáculo apto para ser ocupado sin problemas tanto por pasajeros como equipaje, el cual se combina con un puesto de conducción fresco y colorido. Aquí, el T-Cross quizá ofrezca menos novedad que en su exterior, ya que la consola central es un calco de la que ofrece el actual Volkswagen Polo.

No obstante, para diferenciarlo de su hermano, los diseñadores germanos proponen nuevos conjuntos de molduras y tapicería, ampliando de esta forma las posibilidades de personalización.

Hasta cinco motores

Bajo el capó, el nuevo T-Cross propondrá desde el inicio tres versiones, divididas en dos de gasolina y una diésel. Así, la primera dupla partirá con el motor tricilíndrico 1.0 TSI que podrá escogerse bien con 95 o con 115 CV, mientras que el diésel hará lo propio con el 1.6 TDI de cuatro cilindros y 95 CV. Más adelante, la gama se completará con la llegada de 1.5 TSI Evo de gasolina con 150 CV y con el 1.0 TGI de 90 CV adaptado para funcionar con Gas Natural Comprimido.

Dado su talante urbano, el T-Cross no ofrecerá un sistema de tracción total, aunque sí estará disponible con la caja de cambios automática DSG de siete relaciones, que podrá combinarse con todos los propulsores a excepción del gasolina de acceso.

Completo y seguro

Todavía habrá que esperar unos meses para poder conducirlo, aunque Volkswagen ya ha definido la gama comercial de acabados para el T-Cross. Cuatro serán los niveles disponibles, partiendo de un básico que contará con aire acondicionado, banqueta trasera corredera, limitador de velocidad, faros antiniebla delanteros…; y llegando al Sport con faros LED, asientos deportivos, selector de programas de conducción, cámara trasera, cuadro de instrumentos digital, llantas de 17 pulgadas…

El acabado intermedio correrá a cargo del Advance, el cual suma volante de cuero multifunción, sensores de aparcamiento, climatizador, asiento del acompañante regulable en altura y llantas de aleación de 16 pulgadas, mientras que como tope de gama se situará el paquete deportivo R-Line, con un diseño específico tanto de exterior como de interior que solo podrá escogerse al equipar el nivel Sport.

En cuanto a la dotación de seguridad, el T-Cross cumple de sobra con las especificaciones de los últimos Volkswagen. En este sentido, parte de serie desde el acabado básico con detector de fatiga, faros antiniebla con luz de giro dinámica y alerta ante colisiones con sistema de detección de peatones. A medida que vayamos aumentando de nivel, podremos escoger otras ayudas como el asistente de frenada de emergencia en ciudad, el asistente de arranque en pendientes, el control de crucero adaptivo ACC, asistente de luz de carretera o sistema de aparcamiento asistido, entre otros.