Más información
Multimedia
El caso de éxito en esta ronda de pruebas ha sido el del Toyota Verso, un modelo que destaca por incluir como equipamiento estándar el control de estabilidad y que ofrece una buena protección contra impacto para adultos, independientemente de su talla. También ha obtenido una buena protección contra impactos a peatones, lo que le ha valido la calificación de cinco estrellas en el computo global.
Hay tres modelos que han recibido la calificación de cuatro estrellas, y sus carencias para no hacerse con la máxima puntuación han tenido que ver con motivos diversos. En el caso del Seat Exeo, un modelo derivado del anterior Audi A4, existe un riesgo elevado de daños en las piernas del conductor y ocupante por parte de algunos elementos del salpicadero en caso de impacto frontal. Aun así, su nivel de protección se sigue considerando alto. Por su parte, el Nissan Cube, que ha sido considerado como un modelo sólido, mostró algunas carencias en torno a la protección infantil en impactos frontales. Peor lo pasó el Kia Venga, que aunque también consiguió cuatro estrellas, vio su resultado un poco manchado por el comportamiento de los cinturones de seguridad que, según EuroNCAP, sufrieron cortes parciales por algunos componentes de anclaje del asiento. Kia ya ha sido advertida y ha encontrado una solución al problema.
Por último, el Citroën Nemo es el peor parado de todos. No sólo carece de control de estabilidad o de crucero de serie, sino que no se pueden incorporar ni siquiera como opción en ninguna de las variantes de la gama. Además, la nota en protección de ocupantes tampoco es demasiado elevada porque no cuenta con airbags de cortina y porque sus asientos no mitigan con eficacia el latigazo cervical en caso de impacto trasero.





