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Galería: Primer contacto Audi A8

Primer contacto: Audi A8

Un espectáculo tecnológico

26.01.2018

Nos ponemos al volante de la cuarta generación del Audi A8. El buque insignia alemán no solo consigue superarse a sí mismo, sino que incluso se adelanta varios años a la sociedad actual. Seguridad, confort, dinamismo y, cómo no, el máximo lujo le definen. ¿Quieres conocer todo lo que esconde? No pierdas ojo.

Como bien se refleja en su descripción, las berlinas de representación suelen simbolizar el summum tecnológico y de calidad de una marca. Cualidades que, en el nuevo Audi A8, cobran un mayor sentido cuando se accede al interior. Porque la cuarta generación de la berlina de Ingolstadt consigue adelantarse a su tiempo gracias a las múltiples soluciones que propone.

Todo son pantallas

Comenzando por el puesto de conducción. Porque aunque este tipo de modelos se caractericen por la comodidad y el descanso de los ocupantes traseros, lo verdaderamente innovador de la cuarta entrega del A8 se ubica en las plazas delanteras. Más allá de ofrecer un diseño revolucionario, este se caracteriza por suprimir casi en su totalidad los comandos analógicos. Sí, por primera vez, Audi dice adiós a una de las soluciones que más éxito le han reportado en estos últimos años: el mando MMI.

En su lugar, aparece la tecnología táctil (ya era hora quizá) representada por nada menos que dos pantallas: una de 10,1 pulgadas situada en el centro de la consola y otra de 8,6 ubicada bajo ella, confirmando que esta solución será la que se implementará de aquí a unos años en el sector (Land Rover también la acaba de estrenar en sus Range Rover Sport o Range Rover Velar, por ejemplo).

De la pantalla de 10,1 pulgadas, decir que es la que aglutina la mayoría de las funciones del vehículos: navegador, sistema multimedia, telefonía, aplicaciones; mientras que la inferior queda reducida a todo lo relativo con la climatización. Ahora bien, ésta también puede convertirse en una superficie de escritura capaz de reconocer cualquier caligrafía. Todo ello, siempre apoyado en la función capacitiva que emite una cierta vibración a la hora de pulsar la pantalla (al estilo de los iPhone actuales) y que resulta muy útil cuando se viaja sin compañía. Decir que el funcionamiento de ambas es excepcionalmente rápido o que los brillos apenas se perciben marcha. Eso sí, hay algo a lo que no pueden escapar, las huellas dactilares.

Pero ahí no para el asunto, porque ambos monitores se apoyan del ya característico Audi virtual cockpit de 12,3 pulgadas que, en este A8, nos ha dado la sensación de tener una mejor resolución, de un nuevo Head-up Display a color que ofrece un mayor número de informaciones, y de una zona trasera repleta, igualmente, de pantallas. Sí, porque los clientes que decidan apostar por una configuración de dos butacas individuales, tendrán por un lado la posibilidad de disfrutar de un centro multimedia compuesto por dos pantallas táctiles extraíbles de 10,1 pulgadas y por un apoyabrazos central, con otra Tablet más pequeña, y también extraíble, desde la que podremos subir o bajar las cortinas de privacidad, cambiar la iluminación ambiente, mover los asientos…

Galería: Primer contacto Audi A8

Máximo relax

Porque aunque el puesto de conducción del nuevo Audi A8 gane protagonismo, como buena berlina de representación que es no quiere dejar en el tintero el disfrute de los ocupantes traseros. Esta cuarta generación no es menos al proponer una zona trasera a la altura de los clientes más pudientes e inconformistas. En ella no solo tendremos todo el espacio que se nos ocurra, la distancia entre ejes varía entre los tres metros de la carrocería corta y los 3,13 de la larga (A8 L), sino que podremos acomodarnos en unos asientos reclinables, individuales, eléctricos, calefactables, ventilados y con función masaje. E incluso, si nos parece poco, podremos desplazar el asiento del copiloto hacia delante, esperar a que se despliegue el reposapiés (que como novedad está calefactado y tiene función masaje) y disfrutar del viaje como si estuviéramos en el cheslón de nuestro salón.

Un ambiente ‘techie’ que, cómo no, se rodea del máximo lujo imaginable. Porque el nuevo Audi A8 emplea también los materiales más sofisticados, con tres tipos de cuero diferentes (Valcona, Valetta y Unicum), molduras e inserciones en madera fina con más poro que, según la marca, dan mayor naturalidad al conjunto.

Elegancia innata

Un habitáculo revolucionario que se encuadra en un exterior no demasiado atrevido. Porque aunque se trate de primer Audi que sigue el patrón marcado por el concept Prologue, el equipo de diseño encabezado por Marc Lichte no ha querido arriesgar demasiado, ofreciéndonos un conjunto sobrio que mantiene una línea ciertamente continuista.

Pese a ello, han querido dejar su impronta en dos zonas: frontal y zaga. De la primera destaca la nueva parrilla singleframe que pasa a ser hexagonal y se integra directamente en el paragolpes delantero. Mientras que de la parte posterior, el elemento más llamativo son las nuevas luces. No solo están unidos mediante una tira LED roja (similar a la de los Porsche) sino que emplearán la tecnología OLED para iluminarlos, consiguiendo además una curiosa animación a la hora de arrancar o apagar el coche. Y ya que mencionamos de nuevo la tecnología, decir que los faros delanteros HD Matrix LED no solo tendrán mayor capacidad de iluminación gracias a los 32 diodos activos, sino que en opción podrán incluir la tecnología láser de largo alcance (heredada del mundo de la competición) llegando así a cubrir un haz de 700 metros, siempre y cuando vayamos a más de 70 km/h. El conjunto externo se completa con llantas de aleación de 17 a 21 pulgadas y una paleta de colores formada por 12 tonalidades sin contar, claro está, todo el catálogo Audi Exclusive.

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Elementos que serán comunes en las dos carrocerías disponibles, corta y larga, aumentado ambas su cota de longitud en 3,7 centímetros. De esta forma, los nuevos A8 y A8L cifran nada menos que 5,17 y 5,30 metros de largo. Una ganancia que tiene su razón de ser en el empleo de una nueva plataforma que ha permitido reducir ligeramente su peso gracias al empleo de materiales livianos como el carbono, el aluminio, el magnesio y el acero.

Como una alfombra

Con ella se consigue una mayor rigidez estructural y, por ende, un manejo más preciso. Características que pudimos comprobar gracias a la ruta preparada por la marca en la toma de contacto realizada de Córdoba a Sevilla y en la que las curvas se convirtieron en las grandes protagonistas. En efecto, con un tramo especialmente revirado, más idóneo para un A1, un TT o alguno de los RS de la gama alemana, la marca quiso demostrarnos que pese al descomunal tamaño del que hace gala el nuevo Audi A8 este se mueve con gran agilidad.

No importa cómo sea el trazado, que los 5,30 metros de la carrocería larga, se colocan con facilidad gracias al eje trasero direccional que puede montar opcionalmente. Un elemento que se combina con una dirección rápida y precisa, con un diferencial deportivo o con una suspensión neumática que evita toda aparición de balanceos e inercias. Eso sí, para conseguir este comportamiento, será necesario colocar el Audi drive select en modo Dynamic, ya que en confort sí que notaremos una mayor deriva. Y es que este segundo programa está pensado para circular por autopista, lugar en el que el A8 se siente mucho más seguro y confiado. El confort de marcha, que se apoya en la comentada suspensión y en una insonorización excepcional, es prácticamente insuperable… o bueno, sí, por él mismo.

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Porque a mediados de año, el A8 incluirá una de sus grandes novedades, la suspensión activa inteligente capaz que a través de una cámara frontal situada en el parabrisas, es capaz de leer la carretera para anticipar a su orografía y modificar la dureza de los amortiguadores de forma individual para así dar la sensación de estar rodando sobre una alfombra mágica. Una tecnología que ya estrenó Mercecedes-Benz en su anterior Clase S y que, por desgracia, no pudimos probar durante la toma de contacto, por lo que habrá que esperar todavía.

Dos para empezar

La gama mecánica del Audi A8 está compuesta inicialmente por dos versiones, una de gasolina y otra diésel, aunque a medida que avance el año se irá ampliando con nuevas motorizaciones. De momento, los dos que le dan vida parten del bloque V6 de 3.0 litros turboalimentado generando 286 CV en el caso del diésel y 340 CV en el de gasolina. Versiones que, como te adelantamos hace unos meses, pasan a denominarse de forma distinta a la que venía siendo habitual. Así, mientras que el primero se conocerá como A8 50 TDI, segundo hará lo propio rebautizándose como A8 55 TFSI.

Durante la toma de contacto, pudimos probar ambos motores haciéndolo, además, en las condiciones óptimas de cada uno. Porque mientras que da gusto rodar con el 50 TDI por carretera abierta, gracias principalmente a su exiguo consumo, de entre 5,6 y 5,8 l/100 km en función de la llanta escogida permitiéndonos superar los 1.000 kilómetros de autonomía, el 55 TFSI se desenvuelve mucho mejor por zonas reviradas gracias contundencia y empuje.

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Esto no implica que ambos no funcionen en las situaciones inversas, pero puestos a elegir, esta sería la combinación perfecta: diésel para devorar kilómetros y gasolina para divertirnos por zonas reviradas. Ambos son motores excepcionales, con una respuesta contundente gracias al increíble par que atesora cada uno, 600 Nm en el diésel y 500 en el gasolina, disponibles desde las 1.250 y las 1.350 rpm, respectivamente. Un potencial que se gestiona a través de la exquisita caja de cambios automática tiptronic con convertidor de par de ocho relaciones, con un funcionamiento rápido e imperceptible y que se apoya de unas levas tras el volante en caso de que nos sintamos ese día con algo más de nervio.

Una de las grandes novedades mecánicas es la aparición de una batería de ión litio de 48 voltios situada en el maletero que alimenta el sistema eléctrico y que les podrá impulsar ‘a vela’ entre 55 y 160 km/h durante un máximo de 40 segundos sin gastar nada de carburante, reduciendo el gasto en cerca de 0,7 l/100 km. Pero además, dicha batería será la encargada de nutrir energía al sistema eléctrico que activa la suspensión AI.

Seguridad de alto nivel

Si has aguantado hasta este punto, gracias, porque intentar resumir todo el compendio tecnológico que da forma a la cuarta generación del Audi A8 daría para escribir un libro. Por eso, antes de terminar del todo (ya no queda nada) no quería pasar por alto la que es, sin lugar a dudas, la gran novedad del modelo: la seguridad.

Galería: Primer contacto Audi A8

Porque más allá de que el Audi A8 esté equipado con 24 sensores (entre cámaras, ultrasonidos, radares o un escáner láser) que pueden funcionar al mismo tiempo y con los que se consiguen nada menos que 42 sistemas de seguridad y asistencia a la conducción (convirtiéndole en el coche más avanzado y seguro de la actualidad); la berlina alemana es la primera del mundo en lograr un nivel 3 de conducción autónoma. Una tecnología que adelanta a su tiempo como demuestra el hecho que de la legislación vigente no permite su uso a día de hoy.

¿Por qué? Porque este nivel de autonomía ya plantea la posibilidad de que el conductor pueda despreocuparse de la conducción y atender otros quehaceres. El denominado Audi AI es capaz de tomar el control del vehículo a velocidades inferiores a 60 km/h, mientras el conductor puede consultar el móvil o descansar… pero siempre con un ojo avizor porque en el momento en el que se supere dicha velocidad, deberá retomar el control y poner las manos sobre el volante para seguir circulando. Como decimos, de momento, está tecnología, aunque está desarrollada, se encuentra en standby a causa de la legislación vigente, que también impide que podamos estar gozando de dos siguientes niveles, 4 y 5, en los que Audi también está al día como ha demostrado con algunos de sus últimos prototipos.

Una muestra más de que la firma alemana, y sobre todo, este A8 se encuentran varios peldaños por delante de la actualidad. Pero para disfrutar de todas sus bondades no has de olvidar el precio de venta, que en el caso de esta berlina, también se incrementa (como es lógico). Así, la tarifa de la que parte comienza en los 97.460 € del A8 50 TDI y llega hasta los 104.560 € del A8 55 TFSI. En caso de que quieras optar por la carrocería larga, deberás añadir 2.900 y 3.020 euros, respectivamente.   

 

@AutoScout24ES

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