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Galería: Primer contacto Opel Grandland X

Primer contacto: Opel Grandland X

Probamos el SUV más grande de Opel

16.10.2017

Opel ha descuidado durante bastantes años el segmento de los SUV. El Opel Antara, muy al principio de la fiebre de los todocaminos, no consiguió demasiado éxito entre el público, y solo el Mokka, años después y habiendo luchado en solitario en el catálogo de la marca, ha conseguido despertar algo de atención entre los seguidores de la marca alemana. Sin embargo, la gama se ha reforzado en los últimos meses con la llegada del Crossland X y ahora también con el nuevo Grandland X, protagonista del segmento C-SUV. Si quieres un resumen rápido, aquí va: tiene un montón de espacio y va de cine, pero solo cuenta con dos motores y no tiene tracción total.

A pesar de que los dos últimos todocaminos lanzados al mercado (el Crossland y el Grandland) incluyen la X en su denominación, ninguno de ellos es un verdadero todoterreno porque no pueden llevar tracción total. Y, ya que nos ponemos, tampoco son exclusivamente modelos Opel. El Mokka ya compartía la estructura con el Chevrolet Trax, mientras que los otros dos – Crossland y Grandland – derivan de otros modelos procedentes de su nueva empresa matriz, PSA. El Crossland X comparte tecnologías con el Citroën C3, mientras que el Grandland X es “primo hermano” del Peugeot 3008.

Sin muchos parecidos

Conociendo esto, todos los ingenieros de la marca se han puesto manos a la obra para intentar camuflar los parecidos en la medida de lo posible, y el resultado no ha sido del todo malo. En el caso del Grandland X, el diseño de su carrocería hereda casi todo el lenguaje del Astra y del Insignia y, nada más subirnos a bordo, la apariencia de la consola central y el habitáculo es totalmente la de un Opel. Desde el cuadro de instrumentación hasta el sistema de infoentretenimiento, pasando por la pantalla táctil, la palanca de cambios o los componentes periféricos del volante. Por suerte para los amantes de la marca, todo huele a la factoría de Rüsselsheim. Opel además ha vuelto a recurrir a un distintivo de calidad como son sus asientos ergonómicos certificados, los cuales suponen un gran desembolso extra pero a la larga compensan por su comodidad y confort en viajes de larga distancia.

Galería: Primer contacto Opel Grandland X

El Grandland X es un coche de 4,48 metros de longitud, y hace honor a su nombre cuando nos sentamos en la parte trasera. Incluso los pasajeros más altos podrán viajar cómodamente en la parte trasera cuando el conductor lleve ajustado el asiento del piloto en una posición retrasada. Detrás de la banqueta posterior hay espacio para transportar 514 litros de equipaje, aunque lo malo es que la boca de carga queda algo elevada. Si se abaten los respaldos, se crea un espacio de almacenamiento enorme, con 1.650 litros de capacidad en total.

Mucho por un poco más

Galería: Primer contacto Opel Grandland X

Opel no ofrece calidad solo en apariencia, sino que recurre a todos los recursos tecnológicos posibles para equipar con nota a sus coches. Desde hace algún tiempo, la marca alemana está empeñada en democratizar algunos equipamientos de lujo como el volante calefactable, el control de crucero adaptativo, el techo panorámico, la cámara de 360 grados o la iluminación LED, entre otras cosas. La mayoría de estos opcionales se ofrecen a partir de la segunda y última línea de equipamientos, denominada Excellence, que supone elevar la inversión aproximadamente 2.000 euros.

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Dos motores y sin tracción total

Opel no ofrece en este coche la posibilidad de equipar tracción integral. No obstante, al igual que hace Peugeot, está disponible un sistema electrónico que reparte la tracción entre las ruedas del eje delantero para mejorar la capacidad de agarre en determinadas circunstancias. Este sistema es suficiente para salvar zonas sin mucha complicación (agua, un poco de barro o alguna pendiente en tierra), pero no es una tracción integral ni mucho menos. La parte buena es que ahorra dinero al comprador y no añade kilos innecesarios al conjunto. Si buscamos un 4X4 de verdad dentro de la gama de Opel, debemos recurrir al mas pequeño de todos, el Mokka X.

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Por otro lado, en el Grandland X los motores no son de Opel, sino de Peugeot. Los clientes pueden elegir en tre un motor de gasolina y otro diésel. El último de ellos (desde 23.241 euros) es un cuatro cilindros que rinde 120 cv y que ofrece un par motor de 300 Nm. Con este motor se puede obtener un comportamiento ágil y podemos realizar recuperaciones considerablemente buenas. El consumo homologado, de 4 litros escasos, se incrementa en medio litro aproximadamente según pudimos comprobar en los kilómetros que recorrimos con él. Con este motor hay un cambio automático de seis marchas disponible, el cual incrementa el precio en unos 1.400 euros y penaliza la cifra de consumo homologada en 0,3 litros.

Por otro lado, el motor de gasolina, es un 1.2 de tres cilindros (desde 22.264 euros) que pone bajo el pedal una potencia de 130 cv y un par motor de 230 Nm. Es una fuerza suficiente para mover las 1.4 toneladas del Grandland X, con el valor añadido de que es un motor menos ruidoso, con un tacto más suave y con menos vibraciones en frío y a baja velocidad. Es además casi un segundo más rápido en una aceleración de 0 a 100 km/h, aunque eso sí, el consumo mixto es superior al diésel (5,1 litros homologados).

Galería: Primer contacto Opel Grandland X

Aquellos que aún no se decidan con estas dos opciones, pueden esperar al año que viene, cuando Opel tiene previsto aportar un tercer motor a la gama. Será un 180 cv diésel, el cual será posible equipar con un cambio automático de ocho marchas. Incluso estamos seguros de que este Opel podría tolerar motores más potentes, ya que la puesta a punto tanto de la dirección como de su chasis, deja un resultado mejor equilibrado que el de su “primo hermano” Peugeot.

Dos mundos aparte

Galería: Primer contacto Opel Grandland X

Mientras Peugeot ofrece con el 3008 un coche compacto elevado y poco más, Opel pone a disposición de sus clientes un SUV con un chasis equilibrado y deportivo, con mucho espacio de carga y de pasajeros y con buena calidad, tanto a nivel de rodadura como de materiales empleados. La parte negativa es que solo hay dos opciones de motorización y que no podemos equipar tracción total. Sin embargo, al menos el primero de los hándicaps podría solucionarse el año que viene con la llegada de un motor mucho más potente y, en un futuro más lejano, quizá también con una versión híbrida enchufable.

 

@AutoScout24ES

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