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Galería: Primer contacto Subaru Impreza

Primer contacto: Subaru Impreza

Así va la quinta generación

20.04.2018

Después de varios años en el ‘dique seco’ de los compactos, Subaru vuelve a este segmento presentando la quinta generación del Impreza. No hay muchas posibilidades para elegir dentro de la gama, ya que solo hay un motor (un bóxer 1.6 de gasolina con 114 cv) y un tipo de cambio (Lineartronic), pero su relación calidad/precio hacen que sea una de las mejores opciones del mercado.

Subaru lanza al mercado la quinta generación de uno de sus modelos más emblemáticos. El Impreza lleva en el mercado desde 1992 y desde entonces siempre ha habido dos características que le diferenciaban de la competencia en el mercado: su motor bóxer y el sistema de tracción total.

En su primera generación, que duró en el mercado hasta el año 2000, compartía muchos componentes con el Legacy. En este año llegó la segunda generación, en la cual se apostó por mejorar el dinamismo con un chasis más reforzado y algunos rasgos procedentes de la competición en Rallys. La tercera generación, a partir de 2007, añadió hacia una carrocería hatchback al ya existente sedán y, ya en la cuarta etapa (que en España no se comercializó por la llegada del XV) se mejoró el equipamiento, pero sobre todo su eficiencia gracias a un peso menor del conjunto.

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Esta quinta generación no ha heredado nada de las anteriores, pero seguirá plantando cara a los mismos rivales, como son el Mazda 3 o el Ford Focus, por citar algunos. Se ha construido completamente desde cero y se ha desarrollado sobre la plataforma global de Subaru (SGP), de la cual saldrán todos los modelos de la marca hasta 2025 (incluidos híbridos y eléctricos). Su esencia sigue siendo la misma que en sus orígenes – es decir, tracción total y motor bóxer – pero el planteamiento es mucho más generalista. Por un lado, las exigencias de las normativas de emisiones hacen que la oferta de motores sea más limitada y, por el otro, se ha apostado por conquistar al usuario a base de equipamiento, seguridad y confort. En este sentido el Impreza ofrece una relación calidad/equipamiento inigualable dentro del segmento.

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Más largo, más ancho y más bajo

El nuevo Impresa es más largo, más ancho y más bajo que el anterior. Ha crecido en longitud hasta los 4,46 metros, lo que supone 4,5 cm más, y de ellos 1,5 han ido a parar a la distancia entre ejes, con la consiguiente mejora de la habitabilidad interior.  También es más ancho (3,5 centímetros más), por lo que el aplomo es superior y el espacio entre asientos se ha mejorado ligeramente. También el maletero se ha beneficiado de estos cambios, y ahora dispone de un volumen de carga inicial de 345 litros (con rueda de repuesto o 385 litros si llevamos kit repara pinchazos.  

Subaru Impreza 1.6 114 CV

Aunque no solemos juzgar el diseño de los coches habitualmente, el Impreza nos gusta porque es un modelo sobrio, sin las estridencias angulosas de los últimos japoneses llegados al mercado y con un aspecto bastante al gusto de todos. Por dentro, sigue siendo un modelo bastante austero que da más prioridad a la funcionalidad que al diseño. La regla del ‘menos en más’ tiene aquí uno de los mejores ejemplos.

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Única opción bajo el capó

Subaru ofrece únicamente un motor de gasolina 1.6 con 114 CV y 150 Nm que va necesariamente en conjunto con una caja Lineartronic de variador continuo (aquí tampoco hay opciones). Con estas premisas, la aceleración que firma es de 0 a 100 km/h en 12,4 segundos mientras que la velocidad máxima que puede alcanzar es de 180 km/h. No son obviamente prestaciones de escándalo, pero como decíamos más arriba, tampoco es lo que se busca. Con respecto a sus consumos, la media en ciclo mixto es de 6,2 l/100 km. Aquí siempre hay que pensar, antes de comparar, que tenemos entre manos un vehículo de tracción total y con cambio de variador continuo.

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Las transmisiones de variador continuo no son precisamente las mejores cajas de cambios del mercado si valoramos únicamente el aspecto dinámico, pero en el caso del Impreza, podemos decir que el comportamiento que devuelven a las manos del conductor es de bastante calidad. Especialmente en ciudad, la respuesta es muy suave y cómoda. Siempre hay respuesta bajo el pedal y se gestiona de una manera progresiva para que no afecte a los consumos. Pero otra cosa es al salir a vías rápidas. Aquí debemos ser mucho más cautelosos con la demanda de aceleración ya que la caja se revoluciona con facilidad buscando par motor y entonces empezaremos a acusar más ruido de la cuenta. En cualquier caso, es mucho más progresivo que en modelos anteriores donde habíamos probado la caja Lineartronic. Esta transmisión tiene seis marchas prefijadas electrónicamente y, por desgracia, no tiene levas tras el volante ni modos de conducción en los que podamos dar más o menos prioridad a la aceleración o ahorra combustible.

Muy ágil y divertido

Durante la prueba que pudimos hacer condujimos aproximadamente 100 kilómetros desde el centro de Madrid hasta una población del extrarradio, donde tuvimos la oportunidad de hacer un eslalon con conos, atravesar una curva en suelo deslizante y trazar curvas dentro de un pequeño y estrecho circuito.

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Gracias a esto pudimos probar la conducción en ciudad, en autovía y también en situaciones límite. De los tres escenarios, nos sorprendió especialmente la suavidad con la que se comporta el Lineartronic en ciudad y la muy buena agilidad con la que enlazaba las curvas del eslalon. Se demuestra sin duda el trabajo excelente en cuanto a la puesta a punto del chasis y también la mejora en la calidad de la dirección, cuya respuesta se ha mejorado porque la desmultiplicación es ahora de 13:1 en lugar de 16:1. El diámetro del volante también es un poco más pequeño, con lo que en general el control del coche en este tipo de situaciones es algo más fácil.   

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Por otro lado, en la pista deslizante, pudimos ver cómo funciona el sistema de tracción total simétrica, un clásico de la marca que garantiza la mayor seguridad en situaciones con agarre deficiente gracias al sistema de reparto activo de par en curva. Sin duda una prueba como esta, en la que el asfalto se convierte en una pista de hielo por la pintura y la acumulación de agua, apenas se tiene sensación de pérdida de control del coche. Con tan sólo mantener el un puntito de gas conseguimos mantener la trayectoria del coche.  

Dos versiones, muy equipadas desde el acabado más básico

El nuevo Subaru Impreza llega al mercado a finales de Abril con dos niveles de equipamiento, un acabado Sport, disponible por 20.400 euros, que incluye ya de serie el paquete de seguridad EyeSight, la tracción total y equipamientos interesantes como los asientos calefactables. Por encima de él se situará el acabado Executive (23.200 euros), que añade las llantas de 17 pulgadas, el climatizador bizona o la segunda pantalla de 8 pulgadas (la primera y más básica tiene 6,5).

 

@AutoScout24ES

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