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Galería: Primer contacto Subaru Outback 2.0D Lineartronic

Primer contacto: Subaru Outback 2.0D Lineartronic

Con carácter

10.05.2013

Subaru es un pequeño fabricante que gracias entre otras muchas cosas a una tecnología original ha logrado hacerse con una clientela más o menos fiel. Y ésta es cada vez más grande, ya que en 2012 los japoneses han logrado un nuevo récord de ventas, a pesar de que sus 700.000 unidades vendidas parecen poca cosa en comparación con las grandes marcas del sector. Y a éstas es precisamente a las que quieren detener, entre otras cosas con la ayuda de otra solución técnica única: por primera vez un cambio automático CVT continuo va asociado a un motor diésel bóxer. Una combinación que probamos por primera vez en el recién revisado Outback.

Sin embargo, Subaru no es solo una marca minorista, sino que los japoneses también marcan tendencias: A mediados de los años 90 la presentación del Outback dio lugar a un nuevo segmento de familiares con un toque todocamino al que siguieron algunos imitadores como el Audi A4/A6 Allroad, el Volvo XC70 o el VW Passat Alltrack. Desde 2009 está disponible la cuarta generación del Outback que para la primavera de 2013 ha sido sometido a un pequeño pero efectivo lavado de cara.

Sin embargo, las novedades de la carrocería apenas saltan a la vista y son la prueba de que este lifting ha sido, en general, bastante cuidadoso. Desde hace poco las traviesas recorren la parrilla en sentido horizontal en lugar de en forma de arco, el faldón delantero tiene un aspecto más robusto y, por lo demás, hay disponibles nuevas llantas y colores. Quizá hubiera sido posible armonizar un poco más la carrocería, ya que debido –entre otras cosas– a su gran entrada de aire situada en el capó el Outback sigue teniendo un aspecto al que cuesta hacerse.

Más organizado

Galería: Primer contacto Subaru Outback 2.0D LineartronicEl espacioso interior de este familiar de aproximadamente 4,80 metros sí ha sufrido más transformaciones. La consola central presenta ahora un relajado color oscuro en lugar de poco atractivo color champán que destacaba sobre un fondo negro. También se han reorganizado algunos de los controles y el pequeño conmutador basculante del freno de estacionamiento se encuentra ahora detrás de la palanca de cambio. Un nuevo sistema de navegación con pantalla táctil y una pantalla de información a color de gran resolución situada en una posición central dentro del cuadro de instrumentos completan las mejoras aplicadas al conjunto.

A pesar de estas mejoras el puesto de conducción bien podría haber soportado un poco más de calidad. Sobre todo las innumerables superficies de plástico duro carecen de una estética elegante, un aspecto que muchos otros competidores sí miman con sumo cuidado. La calidad del equipamiento de cuero tampoco merece grandes halagos y, en cualquier caso, sería más conveniente y práctico decidirse por los asientos de tela.

Abundante espacio

Galería: Primer contacto Subaru Outback 2.0D LineartronicMención aparte merece su amplia oferta de espacio, ya que tras un acceso cómodo los ocupantes se ven recompensados con abundante libertad de movimiento a la altura de las piernas y la cabeza. Y el maletero también permite cargar una gran cantidad de equipaje. Sus 526 litros de capacidad pueden ampliarse hasta los 1.200 litros abatiendo simplemente el respaldo del banco trasero.

El Outback sigue teniendo a su disposición un potente motor bóxer de gasolina, 2,5 litros y 173 CV, así como el popular bóxer diésel de 2,0 litros y 150 CV de potencia. Mientras que hasta ahora el gasolina solo se podía encargar con cambio automático CVT, Subaru tenía reservado para el diésel estaba un cambio manual de seis velocidades. El motivo era que debido a los elevados par motor el CVT resultaba difícil de adaptar para un propulsor diésel. Sin embargo, pensando en aquellos clientes orientados al confort ahora este propulsor diésel relativamente eficiente se pueden encargar con función de cambio automático, aunando así dos tecnologías que parecen armonizar de forma sorprendente.

Razonablemente rápido

En realidad, uno podría pensar que se trata de una combinación algo aburrida, pero a pesar de contar con un cambio CVT que en principio no invita a disfrutar el Subaru se muestra sorprendentemente rápido en marcha. Con un tiempo de aceleración de 9,7 segundos y una velocidad máxima de 195 km/h, este tracción integral permanente es igual de veloz que un Audi A4 Allroad equipado con un motor diésel igual de potente y un cambio manual de seis velocidades.

Y esta respetable propulsión no defrauda ni siquiera con el aburrido CVT. A los que les guste rodar de forma especialmente relajada disfrutarán de la cara amable del CVT, gracias a la ausencia de procesos de cambio y a que la caja ajusta en todo momento la relación de transmisión. Como consecuencia de ello el régimen de giro se mantiene a niveles muy bajos y el diésel que hasta ahora mostraba un comportamiento bastante nervioso ahora se mantiene en un agradable segundo plano en lo que al ruido se refiere.

El CVT no es aburrido

Galería: Primer contacto Subaru Outback 2.0D LineartronicSin embargo, el CVT también puede llegar a entusiasmar a aquellos que prefieran un estilo de conducción más ambicioso, ya que en marcha forzada, e independientemente de la posición del acelerador, Subaru permite al CVT simular un cambio de siete velocidades que puede elegir entre siete niveles de transmisión programados de antemano. Al que le guste conducir algo más rápido por carreteras sinuosas tan solo tendrá que avisar de sus intenciones dinámicas frenando de forma algo más contundente al entrar en curva, momento en el que el cambio automático responderá reduciendo a una relación inferior de las siete disponibles. Así, se podría decir que el Outback responde bien a las órdenes del acelerador y sale de la curva acelerando como es debido y con una distribución limpia de la fuerza sobre ambos ejes. Pero lo más importante es que en este caso el conductor no tiene que sufrir el molesto efecto elástico (régimen de giro elevado y una propulsión que parece aumentar de forma lenta).

En un principio, el chasis también parece bien equipado para soportar un estilo de conducción rápido. El Outback perfila las curvas de forma bastante obediente y ágil, aunque las ruedas tienden a comenzar a gemir demasiado pronto. Al menos al incorporarnos al tráfico rodado de la vía pública mantuvimos un cierto respeto por este comportamiento en circulación que no resulta fácil prever. Por lo tanto, el Outback permite conducir a buena velocidad, aunque al intentar tantear con cuidado sus límites resultó dar un poco de miedo. Otra de las cosas que no le hacen ningún favor a la dinámica longitudinal son sus asientos, a los que les falta sujeción lateral.

Equipado para todas las situaciones

Galería: Primer contacto Subaru Outback 2.0D LineartronicClaro que trazar curvas a toda velocidad no es lo que uno espera hacer habitualmente al subirse a este coche y, además, el Outback es un vehículo que resulta más apto para cubrir largas distancias de forma relajada y cuyo chasis transmite una buena sensación de comodidad –al menos sobre pisos bien asfaltados, ya que cuando éste presenta grandes irregularidades el Outback también muestra una dureza quizá demasiado pronunciada.

Y hablando de dureza cabe destacar la afirmación de Subaru acerca de que el Outback está pensado para soportar cualquier situación. Prueba de ello fue el trayecto elegido por la casa para probar su nuevo modelo y que incluía un tramo de camino forestal amplio pero sin asfaltar. Aunque no hubiera supuesto ningún problema para un vehículo 2WD, el Outback de tracción integral mostró una desenvoltura inusual, pasando de forma imperturbable sobre este tramo cubierto de barro y lodo. Por lo tanto, aquellos que tengan pensado cubrir a menudo trayectos que exigen una buena técnica de tracción encontrarán en el Outback un experto en conducción 4x4 sobre fuera de las carreteras asfaltadas.

Precio elevado, pero no caro

Sin embargo, el hecho de tener a nuestra disposición esta competencia exige una cierta disposición a invertir, puesto que este familiar de clase media en su versión 2.0D con CVT no es precisamente una ganga. Así, esta combinación disponible a partir de principios de verano de 2013 tiene un precio base de 39.000 euros. Aunque la comparativa no es muy acertada, por un Audi A4 Allroad con equipamiento similar tendríamos que pagar aproximadamente 6.000 euros más. Al menos en este caso tendríamos 27 CV más, unas prestaciones notablemente mejores y un interior de mayor calidad. Además, si el futuro propietario deseara más equipamiento tendría que buscarlo exclusivamente en los paquetes económicamente atractivos que ofrece Subaru, los cuales, en comparación con un A4 configurado de forma individual, aumentarían aun más la diferencia de precio entre ambos conjuntos.

Sin embargo, en este punto el Outback presenta algunos puntos débiles: solo existen paquetes obligatorios y no un equipamiento personalizable de forma individual y, además, muchos de los detalles que ofrece Audi ni siquiera aparecen en la lista de extras de Subaru. En lo que respecta a los sistemas de ayuda a la conducción, los japoneses se encuentran a años luz de los fabricantes europeos y tampoco vendría mal un sistema automático de parada y arranque para ahorrar combustible.

Un consumo aceptable

Galería: Primer contacto Subaru Outback 2.0D LineartronicPor desgracia esta no es la disciplina en la que más destaca el Outback 2.0D Lineartronic, puesto que su consumo homologado de 6,8 litros se encuentra entre los más elevados que conocemos. En comparación, el A4 Allroad del que hablábamos antes ofrece más potencia con un consumo de 6,0 litros. Sin embargo, de todos es conocido que los consumos homologados son de naturaleza más bien teórica, por lo que a favor del Outback podemos decir que en nuestra prueba de conducción por los aledaños de la Selva Negra éste solo marcó un incremento moderado. El ordenador de a bordo del Outback 2.0D Lineartronic registró unos consumos de 7,8 litros el primer día y 6,4 litros el segundo.

Conclusión

Tras algo más de cuatro años Subaru ha renovado por fin el modelo que en su día marcó tendencia: el Outback. Las novedades exteriores son marginales y las aplicadas en el interior le otorgan un aspecto más moderno y funcional.

En el apartado de la propulsión existe una solución especialmente interesante por ser hasta el momento única en el mercado: la combinación de un bóxer diésel con un cambio CVT continuo. Al conducir de forma relajada el cambio automático saca a relucir su lado más confortable, mientras que si se conduce a gran velocidad la simulación de siete relaciones de transmisión transmiten la sensación de estar disfrutando de una dinámica longitudinal razonablemente buena. Además, ese efecto elástico que se percibe como alto tan molesto suele brillar por su ausencia.

Y, de esta forma, con una combinación tecnológica realmente única y la consiguiente característica exclusiva Subaru ha conseguido despertar el interés de aquellos a los que les gusta mantenerse al margen de la multitud y prefieren recorrer caminos algo menos trillados.

 

@AutoScout24ES

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