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Galería: Prueba Citroën C4 Aircross

Prueba: Citroën C4 Aircross

Cortado por el mismo patrón

21.02.2013

Parece que el nombre de este nuevo modelo evidencia su pertenencia a la familia C4, pero nada más lejos de la realidad. Como ya ocurriera anteriormente con otros modelos, en el caso del SUV compacto presentado en 2012 Citroën ha apostado una vez más por un Mitsubishi al que tan solo se le ha añadido una identidad seudofrancesa. Este supuesto francés es en realidad un ASX y, a pesar de todo, en varios aspectos es capaz de convencer a sus ocupantes de que viajan en un verdadero Citroën.

Algo que consigue sin problemas el propio diseño,

ya que a simple vista transmite una evidente y convincente «identidad Citroën». Y lo que es más, en lugar del frontal robusto y futurista del ASX el Aircross ofrece un semblante mucho más elegante y lujoso que resulta especialmente atractivo gracias a su gran cantidad de apliques cromados y a sus luces de tecnología LED. Très chic! Si al resto de la carrocería –que en realidad es idéntica a la del ASX– le añadimos unas llamativas llantas de aleación ligera entonces obtenemos una imagen de conjunto más elocuente que la del modelo japonés.

Demasiado sobrio

Galería: Prueba Citroën C4 Aircrossse presenta en cambio el interior como para pasar por un verdadero Citroën. La oferta de espacio es buena y la variabilidad también, pero el ambiente es demasiado negro y el puesto de conducción tiene muy poco de premium. Sin embargo, el estilo de Mitsubishi también tiene su lado positivo. En este sentido el puesto de conducción se podría calificar de funcional y ordenado y su estricta sobriedad transmite un cierto estilo, aunque a su manera. No obstante, el Aircross carece de «ese algo» que caracteriza a todos los modelos de la casa francesa.

La competencia diésel de Citroën

Galería: Prueba Citroën C4 Aircrossgoza de una larga tradición y es, en realidad, legendaria. A pesar de ello en el apartado de la propulsión Citroën también ha dado prioridad al propulsor japonés, algo que parece una decisión bastante acertada. En la zona baja de revoluciones el efecto turbo no resulta demasiado molesto y en la zona alta el bloque se queda pronto sin aliento, aunque en la horquilla de revoluciones comprendida entre las 2.000 y las 4.000 vueltas el propulsor de 1,8 litros es todo fuerza. Literalmente, ya que sus 300 Nm proporcionan una impetuosa capacidad de aceleración. El tiempo de aceleración es este todocamino de 1,5 toneladas de peso es de 10,8 segundos y su velocidad máxima alcanza los 200 km/h. Además, la mecánica diésel de funcionamiento refinado también resulta apta para trayectos a gran velocidad por autopista en los que la aguja del velocímetro puede llegar a superar notablemente los 200 km/h.

La suspensión blanda y

cómoda sobre carreteras con el asfalto en mal estado del C4 Aircross convierte al modelo francés en una excelente alternativa para rodar a buena velocidad. Podríamos pensar que se trata de un chasis de configuración francesa, pero en realidad se trata del mismo reglaje con el que el ASX ya entusiasmó en su momento a los partidarios de una conducción relajada. Sin embargo, esta configuración también presenta otra cara a la que es necesario acostumbrarse, ya que el balanceo del conjunto al trazar curvas a gran velocidad bien podría terminar con los ocupantes algo mareados. Además, en la versión 2WD las ruedas delanteras tiran demasiado de la dirección al acelerar de forma agresiva para salir de la curva. Por lo tanto, los conductores más dinámicos deberían abstenerse de comprar el C4 Aircross y decantarse mejor por un BMW.

En lo que respecta al consumo

el C4 Aircross equipado con el diésel más potente es un soplo de aire fresco en el segmento de los SUV, una circunstancia que también habla a favor del diésel de Mitsubishi. Un consumo homologado de 5,4 litros en combinación con el cambio manual de seis velocidades es un dato que llama bastante la atención, máxime cuando la cifra real tampoco nos deparó ninguna sorpresa desagradable. Manteniendo una conducción eficiente logramos registrar un consumo de 6,6 litros, mientras que en las etapas más rápidas el consumo se disparó hasta los 8,5 litros. En conjunto, logramos firmar un consumo de 7,2 litros de media.

El precio de adquisición

Galería: Prueba Citroën C4 Aircrosstambién nos llamó la atención, al menos en comparación con la competencia alemana contra los que Citroën ha posicionado el C4 Aircross y que está compuesta por el X1, el Tiguan y el Q3. El Aircross equipado con el diésel más potente y tracción delantera, cuyo equipamiento superior «Tendance» ofrece climatizador, programador de velocidad, luz de conducción diurna tipo LED, radio CD, sensor de lluvia y sistema de luces automático cuesta 33.270 euros. Si nos decantásemos por un modelo de equipamiento y propulsión similar de marcas como BMW, VW o Audi tendríamos que invertir entre 1.000 y 3.500 euros más.

Sin embargo, el precio del Citroën parece fuera de lugar en comparación con el ASX, ya que el modelo de Mitsubishi con idéntico bloque y equipamiento está orientado a los clientes con menos posibles y en el marco de la actual campaña de descuentos (en febrero de 2013) se puede adquirir por 21.600 euros. La única ventaja que ofrece el Aircross en este caso sería la luz de conducción diurna con tecnología LED. En este sentido se podría decir: nada como el original. A pesar de que el ASX alias C4 Aircross ofrece por supuesto sus propios atractivos, estos no justifican en ningún caso los aproximadamente 6.600 euros de sobreprecio.

Conclusión

En el plano estético el Citroën C4 Aircross posee un cierto encanto. A primera vista su elegante frontal es capaz de ocultar incluso su procedencia japonesa de forma bastante convincente. Sin embargo, el interior de este seudofrancés no puede esconder que se trata de un Mitsubishi ASX.

Y eso que en realidad no se trata de una mala elección, ya que el SUV compacto «made in Japan» ofrece algunas soluciones bien pensadas. Su chasis suave y confortable, sus paleta de motorizaciones potente y relativamente eficiente, un buen equipamiento y un puesto de conducción bien organizado y fácil de manejar son algunos de los argumentos que hablan a su favor.

Sin embargo, todo esto también lo ofrece el Mitsubishi original e incluso por unos miles de euros menos. Por este motivo, ni siquiera su elegante estética frontal justifica el potente suplemento con el que el C4 Aircross se aproxima al nivel de precios de sus competidores alemanes.

 

@AutoScout24ES

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