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Galería: Prueba Renault Koleos 2.0 dCI 177 cv Initiale Paris

Prueba: Renault Koleos 2.0 dCI 177 cv Initiale Paris

Ni rastro del pasado

29.12.2017

Llevamos mucho tiempo esperando la llegada del nuevo Koleos. El primer modelo, el cual conocimos por primera vez en el año 2008, pasó por el mercado europeo sin hacer demasiado ruido, y eso que, por entonces, fue uno de los mayores referentes en cuanto a espacio interior y a capacidades offroad en su segmento. Aunque Renault lo mantuvo varios años en el mercado e incluso realizó alguna actualización para intentar mejorarlo, el primer Koleos simplemente no cuajó y en 2015 dejó de venderse.

Casi diez años más tarde de su lanzamiento, los franceses han decidido darle una segunda oportunidad a este nombre y han aprovechado el inmenso tirón de los modelos SUV para hacer un todocamino más grande, más tecnológico y – por qué no decirlo – mucho más bonito. El Koleos viene a completar la gama crossover de Renault junto con el Captur (el cual probamos hace ya varios meses) y el Kadjar, que también probamos en su día y que – para entendernos – es el “Qashqai” de la marca francesa. Está disponible desde algo menos de 29.000 euros y ya te adelantamos que nos ha gustado, y mucho.  

Lo primero que hay que decir del KOLEOS es que se nota que Renault ha hecho un inmenso esfuerzo para trabajar el diseño de este coche, un SUV del segmento D que comparte la plataforma modular bajo la que se construyen varios modelos de la alianza Renault-Nissan, como por ejemplo el X-Trail. Estamos ante un coche de 4,67 metros de longitud, de los cuales 2,70 son de batalla, y que tiene algunas cotas offroad bastante interesantes, como por ejemplo el ángulo de salida de 26 grados o los 21 cm de altura libre al suelo. El ángulo de ataque, de 19 grados, es algo justo, por lo que tendremos que tener cuidado y vigilar el paragolpes delantero en nuestras incursiones por campo. Aunque es un coche concebido fundamentalmente para el asfalto, estas cotas le permiten pasar por zonas relativamente complicadas sin preocuparnos de dañar la carrocería.

Galería: Prueba Renault Koleos 2.0 dCI 177 cv Initiale Paris

Genética francesa

El aspecto general del coche es muy bueno, y tiene muchos detalles exteriores que recuerdan a otros modelos de la gama como el Talisman o el Espace. Modelos con los que comparte gran parte de su genética, al menos en lo que a diseño se refiere. Este todocamino de la marca francesa presenta una estética robusta, determinada por los ya característicos faros delanteros con luz diurna LED, por las ruedas de generosas dimensiones con llantas de hasta 19 pulgadas, por las barras de techo o por los múltiples detalles cromados a lo largo de su carrocería.

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El acabado Initiale París, que es el que hemos probado nosotros, tiene además elementos específicos como la pintura Negro Amatista, que tiene reflejos de color púrpura en función de la incidencia de la luz sobre el coche, diferentes emblemas en los laterales y en la parrilla, unas llantas específicas con acabado diamante, así como un equipamiento interior completísimo. Por ejemplo, esta versión Initiale equipa tapicería de cuero Nappa, volante y palanca de cambios tapizados en cuero y detalles en este mismo material también en el panel de instrumentación. Incluye además asientos calefactados y ventilados, así como regulables electrónicamente. También cuenta con sistema de infoentretenimiento R-Link 2 con pantalla de 8,7” y sistema de audio Bosé.

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Con esta terminación, el Koleos puede estar sin duda a la altura de algunos SUV del segmento D considerados “premium”. Al menos en lo que a calidad de fabricación se refiere. Eso sí, el precio de esta versión no tiene nada que ver con el de partida. El Initiale París solo puede elegirse en asociación con el motor más potente, con la tracción integral y con la transmisión automática, lo cual condiciona su precio, que es de 41.500 euros. Un Alfa Romeo Stelvio, por ejemplo, con características técnicas similares (es decir diésel, con tracción total y cambio automático), cuesta 4.000 euros más. Un Audi Q5 comparable supone casi 8.000 euros más, es decir, una inversión ya de 50.000 euros.

Materiales de primera

Del interior nos ha gustado especialmente la buena visibilidad de su puesto de conducción y la buena regulación y comodidad que ofrecen los asientos. Es un coche en el que puedes devorar kilómetros y kilómetros sin acusar apenas cansancio al volante y que, además, presenta una calidad de acabados bastante buena. La mayoría de los materiales con los que está terminado el habitáculo son blandos, al menos todos los puntos con los que hay contacto habitual como los paneles de las puertas, el espacio entre asientos, o los que rodean a la consola central. También el tacto general del volante, de los mandos periféricos y de la palanca de cambios, son muy agradables.

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Algo que conquistará a buena parte de los clientes en el concesionario es LA pantalla táctil de gran tamaño y orientada de manera vertical que está situada en la consola central. Va muy en la línea de coches como el XC90 de Volvo o – guardando las distancias – la del Tesla Model X.  Es muy atractiva tanto por su utilización como por la presentación de los menús, y, además, permite configurar con diferentes combinaciones de colores tanto esta pantalla como el cuadro de instrumentación. Es rápida, se pasa por sus menús con mucha rapidez y los botones son grandes, lo cual facilita su manejo y no resta demasiada atención a la conducción.

Renault Koleos 2.0 177 cv 4x4 X-Tronic Initiale Paris

No hay siete plazas (ni se las espera)

Para los pasajeros de las plazas traseras hay casi 30 centímetros de espacio para las piernas y la banqueta central ofrece anchura suficiente como para que viaje una persona no muy corpulenta de forma cómoda. El acceso a la fila trasera es muy bueno, con una apertura de puertas de casi 90º.

Un ‘pero’ importante del Koleos es que no puede pedirse – ni siquiera como opcional en el acabado más alto – con siete plazas. Tampoco la banqueta trasera puede regularse en inclinación ni sus asientos traseros ofrecen ajuste longitudinal. Estos son detalles que, por separado, podemos encontrar en algunos coches de la competencia como el Skoda Kodiaq, el Peugeot 5008 o el Mitsubishi Outlander. Aunque no son determinantes, son detalles que se agradecen y mucho en coches donde debe primar la funcionalidad, el espacio y el confort.

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Por el contrario, donde el Koleos puede sacar pecho es al hablar de su capacidad de carga. Tiene un maletero grande, con 500 litros de capacidad en su configuración inicial (es decir hasta la bandeja) que pueden llegar a casi 1.700 si se abaten los asientos posteriores. Estos pueden plegarse y quedar casi enrasados con el suelo del espacio de carga accionando una palanca desde los laterales del maletero. Debajo encontramos un doble fondo bastante útil si queremos guardar cosas que no deban quedar a la vista u objetos pequeños que vayan sujetos y no vayan de lado a lado. Si queremos, bajo este doble fondo, también podemos llevar opcionalmente una rueda de repuesto de emergencia.

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El portón de este coche, por cierto, tiene accionamiento eléctrico y puede abrirse o cerrarse pasando simplemente un pie por debajo del paragolpes. Esto resulta muy útil cuando llevamos las manos ocupadas con bolsas o con equipaje y nos facilita mucho las cosas al cargar el coche. Aunque en nuestra versión INITIALE PARÍS está incluido en el equipamiento, en el resto de la gama este sistema hay que pagarlo dentro de un PACK llamado CITY que, por 800 euros, incluye también el sistema de aparcamiento asistido.

Resumiendo lo dicho hasta ahora: el Koleos es un coche muy espacioso, cómodo y lujoso en este acabado. Nos gusta el acceso al habitáculo, la calidad de sus asientos y el tacto de casi todos los materiales, pero sin embargo no nos gusta que no pueda equipar siete plazas ni siquiera como opción.

Al volante

A pesar de que el peso de los motores diésel en el mercado es cada vez menor, Renault ha optado por una estrategia algo atrevida y, de momento, solo ofrece el Koleos con dos mecánicas de gasoil, un primer motor de acceso de 1.6 litros y 130 cv (que no puede equipar tracción total ni cambio automático) y otro bloque de 2 litros con 175 cv que puede equipar una cosa, la otra o las dos de manera conjunta, como en este caso.

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En general, el Koleos tiene una configuración del chasis bastante orientada a la comodidad. Su dirección y su suspensión tienen un tacto bastante blando, y aunque a veces parece que aportan poca información sobre lo que ocurre bajo la carretera, la sensación al volante es la de tener un gran control sobre los movimientos y reacciones del coche. Lo hemos probado tanto por asfalto como fuera de la carretera y, en general, el Koleos es capaz de absorber muy bien baches complicados y terrenos rotos sin que el habitáculo se mueva en exceso, y eso es de agradecer por todos los ocupantes. El radio de giro también es muy bueno, algo que no es frecuente ver en coches tan grandes y que facilita mucho las maniobras de aparcamiento en ciudad y en garajes.

En cuanto a la transmisión, estamos ante una caja X-Tronic (es decir un variador continuo de par) que, si vamos a circular tranquilamente, no le encontraremos demasiadas pegas, sino más bien agradeceremos su suavidad. Por el contrario, si lo que buscamos es aprovechar al máximo la fuerza del motor, entonces encontraremos un cambio algo lento y torpe que parece no ser capaz de sacarle todo el jugo a este bloque de dos litros.

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Si vamos a conducir de esta manera, es decir, queremos un comportamiento ágil, podemos optar por el modo secuencial y utilizar las marchas prefijadas, que son 7, y utilizarlo como si de un cambio manual se tratase. Con este motor, lo mejor lo encontramos en la parte baja y media del cuentavueltas. Tiene 380 Nm disponibles desde las 2.000 vueltas, por lo que lo que mejor hace es recuperar una vez lanzado en autovía.

El 0 a 100 del Renault Koleos es de 9,5 segundos, lo cual no está mal si tenemos en cuenta sus dimensiones y su peso, que es de casi 1.800 kilos. Un Alfa Romeo Stelvio equivalente puede hacerlo en dos segundos menos pesando prácticamente lo mismo, mientras que un Mitsubishi Outlander con tracción total y con el motor diésel más potente tarda más de 11 segundos en realizar esta maniobra.

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Después está el tema de la tracción. Bajo el volante tenemos un pulsador que nos permite seleccionar entre tres modos diferentes. El primero es el modo de conducción con tracción exclusivamente a las ruedas delanteras (el más recomendable para viajar por carretera maximizando el ahorro de combustible). Luego está el modo de conducción con reparto automático (cuya información podemos ver en tiempo real en el cuadro de instrumentación). Es el más recomendable para circular por senderos, zonas sin asfaltar o zonas con escasa adherencia por barro o nieve. El sistema determinará por sí solo cuales son las ruedas que mejor pueden hacer traccionar el coche y variará el envío de par en consecuencia. Por último, podemos seleccionar el bloqueo de la tracción entre ambos ejes. En este caso, el par se traslada de forma simétrica entre el eje delantero y el trasero y nos sirve siempre y cuando circulemos a menos de 40 km/h.

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Y luego hay que hablar de lo que respecta a los consumos. Con el modo de tracción delantera y bajo los límites legales, la media de consumo en autovía ha sido de unos 7 litros, algo que puede rebajarse incluso unas décimas más si activamos el modo ECO, el cual resta algo de efectividad al motor. Durante la semana en la que hemos podido probarlo, con un uso mixto de ciudad, carretera y campo, aprovechando todos los modos de conducción y exprimiendo el motor en algunas ocasiones, la media obtenida ha sido de 8 litros. No son consumos excelentes, pero tampoco son malos teniendo en cuenta que los neumáticos que lleva son los más grandes posibles.

Resumen

En resumen, el Koleos es un SUV tremendamente cómodo, y con él, cualquier viaje de larga distancia se convierte en algo placentero, ya no solo porque ni el conductor ni los ocupantes acusarán el cansancio, sino también porque está dotado de un buen paquete de seguridad activa que pone las cosas todavía más fáciles a su conductor. Entre otros equipamientos, tiene alerta ante cambio involuntario de carril, aviso de ángulo muerto y frenada de emergencia asistida.

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Es un coche muy espacioso y vale para familias de talla grande. Eso sí, familias de máximo 5 ocupantes. Si queremos un siete plazas, el Koleos tendrá que descartarse desde el principio, porque no cuenta con ello ni siquiera como opción. Por último, recordar que aunque sus cotas offroad son aceptables y permiten ir tranquilos por zonas no muy complicadas, en esta configuración INITIALE PARIS ni las llantas ni los neumáticos acompañarán para sacar las mayores prestaciones offroad.  

 

@AutoScout24ES

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