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Galería: Prueba Seat León X-Perience 2.0 TDI 150 CV 4Drive

Prueba: Seat León X-Perience 2.0 TDI 150 CV 4Drive

Vestido con traje de campo

10.02.2016

Hasta que llegue el tan esperado SUV de Seat, la marca española carga al León X-Perience con toda la responsabilidad de ser el único modelo off-road de su gama. Y aunque nuestro protagonista solventa la papeleta con buena nota, lo cierto es que estamos ante un León ST 4Drive disfrazado con traje de campo.

La tendencia actual del mercado apunta a que los SUV seguirán siendo los grandes protagonistas gracias al aumento de su popularidad. Por ello, todo aquel fabricante que no cuente con un modelo de este segmento dentro su gama, puede ir despidiéndose de sumar un importante número de clientes… Y aunque este no es el caso de Seat, ya que en los últimos 10 años siempre ha estado dentro del ‘top 3’ de marcas con más matriculaciones, lo cierto es que el mercado ‘pesa’ mucho y las presiones por tener una gama más amplia han ido in crescendo.

Así, a finales del año pasado, la marca española se decidió a dar el salto sacando a la venta un modelo con las aptitudes necesarias para poder salir del asfalto de forma esporádica; un modelo que, cómo no, se erigió bajo la plataforma del León (la piedra angular de la renovación de Seat); y, sobre todo, un modelo dirigido expresamente para aquellos seguidores de la marca española que no pueden esperar hasta la llegada del primer SUV de la historia de Seat. Bajo estas tres premisas es como nació el protagonista de esta prueba: el Sean León X-Perience.

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Un ST 4Drive disfrazado

Para ello, lo que han hecho los ingenieros y desarrolladores de Seat es ‘disfrazar’ con vestido más campero a la carrocería familiar del León con tracción total. En efecto, el protagonista de estas líneas es, básicamente, un ST 4Drive al que se le han montado unas llantas de 17 pulgadas específicas (que también pueden ser de 18”), nuevos paragolpes rematados en plástico plateado que simula simulando aluminio, tubos de escape cromados y una protección de plástico negro que recubre todo el perímetro inferior de la carrocería. Todo ello rematado con una altura libre 2,7 centímetros más lejos del suelo, alcanzando los 17,2 cm.

Por lo demás, el León X-Perience es idéntico a su ‘hermano’ de carretera ya que incluso el sistema de tracción total es el mismo que el de la variante ST 4Drive. Sin embargo, al estar combinado con una mayor altura libe al suelo al menos nos hace ganar varios puntos a la hora de circular por una pista que carezca de pavimento, sobre todo a la hora de evitar que  los montículos o las piedras sueltas acaben dañando la carrocería.

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Gracias a dicha unión, el X-Perience resuelve la papeleta con buena nota, más aún si tenemos en cuenta que no estamos subidos en un todoterreno puro y duro… ni siquiera en un SUV. Pero el carecer de un sistema de control de descenso de pendientes e incluso de un juego de neumáticos más aptos para rodar fuera del asfalto, ya que las gomas de nuestra unidad con medida 225/45 R18 (de serie incluye unas 205/55 R17) no resultan demasiado acertadas para afrontar zonas muy embarradas, ha ocasionado que seamos reticentes a la hora de calificarle como 4x4 o como todocamino.  

Menos mal que, a su favor, está el ya comentado sistema de tracción que funciona mediante un embrague Haldex de quinta generación, el cual permite mantener el agarre en cualquier situación. En el momento en el que nota una pérdida de adherencia, automática y rápidamente manda la fuerza a las ruedas traseras para que no deslicen. Un hecho que, además de imperceptible, otorgará un plus de seguridad al conductor. Como elemento visual complementario a esta conducción off-road, el León X-Perience incluye, en la pantalla central, un menú off-road compuesto por una brújula, un indicador de altura sobre el nivel del mar y el ángulo de dirección de las ruedas delanteras.

Prefiere el asfalto

Un display que deja de tener sentido en el instante en el que decidimos volver al asfalto, a no ser que quieras conocer tu posición exacta o sientas curiosidad por saber a qué altitud circulas. Sobre ‘tierra firme’, nuestra preocupación será otra: saber si el ‘traje de campo’ merma sus capacidades dinámicas. La respuesta, por suerte, es un no rotundo. Bien es cierto que un tarado más duro de su suspensión, además de reducir el balanceo de la carrocería, se traduce en una mayor percepción de las irregularidades del asfalto y en un menor confort de marcha pero, tras varios cientos de kilómetros, no resulta ser un impedimento para circular a buen ritmo por carreteras viradas.

  • Ficha Técnica Seat Léon X-Perience

Motor: Diesel, cuatro cilindros en línea

Cilindrada: 1.968 cc

Potencia: 150 CV entre 3.500 y 4.000 rpm

Par: 340 Nm entre 1.750 y 3.000 rpm

Velocidad Máxima: 208 km/h

0-100 km/h: 8,7 seg.

Consumo (urbano/extraurb./mixto): 5,7 / 4,3 / 4,8 l/100 km

Emisiones CO2: 125 gr/km

Dimensiones: 4.543 / 1.816/ 1.481 metros

Maletero: 587 litros

Peso: 1.491 kg.

Cambio: Manual de seis velocidades

Depósito: 55 litros

Precio: 28.490 euros

Y por buen ritmo nos referimos a conducir de forma más alegre. Así es porque para esta prueba hemos optado por el motor más equilibrado de toda la gama X-Perience, que no es otro que el diésel de 150 CV. Un bloque de 2.0 litros, cuatro cilindros en línea que cuenta con un par máximo de 340 Nm disponibles entre las 1.750 y las 3.000 rpm y que únicamente puede asociarse a la caja de cambios manual de seis relaciones. Un motor que, pese a ser demasiado ruidoso al ralentí, ofrece un empuje contundente desde las 1.500 rpm y un comportamiento intachable en cualquier situación. Ahora bien, si pretendes alcanzar los 4,8 l/100 km de consumo homologado, lo mejor será que te vayas haciendo a la idea de que, en condiciones normales, el dato no bajará de 6,5 litros.

Completito, aunque…

En lo que a equipamiento se refiere, este X-Perience no quiere quedarse atrás y por ello la marca propone un amplio elenco de opciones que, no obstante, obligará a sus futuros compradores a pasar por caja. Sí, porque quienes quieran adquirir una unidad como la nuestra de pruebas, que incluía techo solar panorámico, faros Full LED, asientos tapizados en Alcántara, pantalla táctil de 6,5 pulgadas (requisito indispensable si queremos contar con el menú off-road antes mencionado y que cuesta 1.725 euros) con navegación 3D, llantas de aleación de 18”, asientos delanteros calefactados, cámara de visión trasera… tendrán que abonar cerca de 7.000 euros en extras.

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Además, dado que se trata de un modelo con tintes claramente aventureros, Seat propone un conjunto de accesorios para que sus pasajeros puedan llevar tanto sus bicicletas como tablas de surg, esquíes o palos de golf. Elementos que harán que los 32.420 euros que cuesta de serie se conviertan en casi 39.000 euros… menos mal que la marca española aporta un descuento de 4.000 euros que logra rebajar, un poquito, el montante total. Incluso sin dicho descuento, el precio final del León X-Perience es menor que el del Volkswagen Golf Alltrack y que el del Skoda Scout, sus primos lejanos con, casi, las mismas aptitudes que el modelo nacional.

 

@AutoScout24ES

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