Imprimir artículo   Twitter
 
Imprimir artículo   Twitter
Galería: Prueba Zero S

Prueba: Zero S

Enchúfala y verás

24.10.2012

Desde Santa Cruz, California, nos llegan motos un tanto distintas. Y no sólo porque son eléctricas, sino porque algunas, como la Zero S, ofrecen una autonomía hasta la fecha impensable para una moto que reposta conectada en un enchufe. Hasta 180 kilómetros en la versión ZF 9 y unos tiempos de recarga bastante ajustados dejan sin argumentos a los más escépticos. Es más, corre y frena que da gusto, siendo el precio el único y gran obstáculo por superar. Tiempo al tiempo.  

Lo que hay que pagar por un litro de gasolina parece no tener límites: el precio sube y sube y, cuando parece que baja un poquito y se estabiliza, vuelve a subir. Pero hay soluciones. Una son los motores de combustión cada vez más eficientes; la otra, sobre todo en vistas al futuro, es la electricidad. Aunque esta energía sigue siendo costosa, esto no impide que gane protagonismo año tras año y que evolucione a pasos de gigante. Por ejemplo gracias a los californianos de Zero, que con motos como esta Zero S bien están demostrando que moverse con un vehículo limpio y sin mantenimiento no significa tener que renunciar a lo que tanto nos gusta.

Galería: Prueba Zero S Agilidad, prestaciones y mucha diversión son algunas de las cosas que nos transmite esta naked, aunque el precio, según como se mire, asusta. Pagar 11.500 euros o 14 mil (según versión) para una moto de no más de treinta caballos puede parecer una locura. Pero estas tarifas tienen trampa, pues habrá que restarle el ahorro en combustible y mantenimiento (poco tendremos que hacerle más allá de algún cambio de pastillas cuando toque), por no mencionar algún tipo de ayuda gubernamental de la que podamos beneficiarnos.

Autonomía según caso y circunstancias

Galería: Prueba Zero S Una cosa es la autonomía máxima posible de una moto y otra bien distinta la autonomía real. Como en los motores de gasolina, al final todo depende de nuestras ganas de girar la muñeca. Pero hay una gran diferencia: donde más sencillo resulta, a priori, estirar el número de kilómetros con esta naked es por ambientes urbanos. De hecho, en este caso no resulta nada extraño: la Zero S acelera suave en los primeros metros para, justo después, ofrecer una respuesta mucho mayor a partir de unos cuarenta o cincuenta por hora. Es decir, que si vamos de aquí para allá por las calles de nuestra ciudad y no pasamos de este punto en el que todo cambia, el número de kilómetros será mucho mayor, sobre todo en modo de conducción Eco, de carácter más relajado que el Sport.

Galería: Prueba Zero S Por otro lado, también influye el nivel de carga de la batería. Esta, al ser de ion litio, es más eficiente cuando está llena, por lo que es recomendable cargarla siempre que se pueda para gastar menos. La versión ZF 9 puede cargarse por completo en nueve horas y al 95 por ciento en ocho, aunque los tiempos se reducen a cinco o cuatro horas respectivamente si optamos por el sistema (opcional) de carga rápida. En esta versión con batería de mayor capacidad la autonomía va de los 101 kilómetros en autopista a un máximo de 183. Por su parte, la ZF 6, aunque no goza de tanta autonomía (68 autopista, 122 ciudad) también es cierto que se carga más rápido, oscilando los tiempos entre seis y tres horas.

Galería: Prueba Zero S Así y todo, claro está que no es tan rápido como ir a la gasolinera. Por eso mismo es imprescindible el apoyo de las autoridades, y no sólo para incentivar la compra de vehículos tan limpios como una Zero S, sino también para instalar nuevos puntos de carga. En España, al menos en algunas zonas de las grandes ciudades, empiezan poco a poco a florecer, y a nadie escapa que son del todo imprescindibles si realmente se cree en esta tecnología. De lo que no hay duda es que el futuro va en esta dirección y habrá que empezar a concienciarse.

Datos técnicos
 
Marca y modelo   Zero S
Año   2012
Motor    
Cilindrada    
Arquitectura   sin escobillas refrigerados por aire forzado y freno regerativo
Potencia (cv)   28 cv (aprox.)
Par motor   60 Nm (aprox.)
Alimentación   por baterías de ion litio
Cambio   automático
Neumáticos de serie   110/70 17" (d) y 130/70 17" (t)
Chasis   de doble cuna
Suspensión delantera   horquillas invertidas
Suspensión trasera   amortiguador hidráulico
Altura del asiento (mm)   841 - 832
Distancia entre ejes (m)   1,48
Frenos   310 mm (d) y 220 mm (t)
Capacidad depósito    
Peso (kg)   135 - 155 Kg en orden de marcha
Velocidad máxima   > 140 Km/h
Precio (sin extras)    
Euros   11.465 - 13.995
 
Más datos
Menos datos
 

En vivo

Galería: Prueba Zero S Sea como sea, los ingenieros de la marca californiana tampoco son dioses, y si han logrado unos niveles de autonomía tan buenos es porque la batería de ion-litio no es precisamente pequeña. Bien al contrario, es fácilmente detectable justo en el espacio donde debería estar el motor de combustión toda la vida. Pero lejos de ser antiestético, se ha tirado de ingenio y en el fondo no son tantas las diferencias con una moto convencional: la Zero S es una naked estrecha, con un asiento duro y alargado (tipo los de cross) y con una parte ciclo acorde con su peso y prestaciones. En cuanto al peso, la versión de prueba, que era la ZF 9, no supera los 155 kilos en orden de marcha, es decir, una ligereza que se nota en su agilidad y en la facilidad con que empujan sus 60 Nm de par y sus 30 caballos de potencia, muy especialmente pasados los cincuenta por hora.

Galería: Prueba Zero S De hecho, es una gran tentación salir a la carretera y probar de qué es capaz: aunque su estética juvenil y desacomplejada deja entrever su carácter guerrero, no es hasta que la pones en autopista que te das cuenta de que es una moto poco convencional. El silencio no es del todo sepulcral porque se oye un suave zumbido, y la sensación es de lo más agradable cuando el motor empieza a dar todo lo que tiene. Cero vibraciones, cero emisiones y mucho silencio, y todo mientras la aguja baja rápidamente hasta superar sin problemas los límites legales. Es en este punto, con el gas a fondo por autopista, cuando más rápido se consumirá la carga, por lo que mejor no acostumbrarse mucho. Bueno, o sí, porque la carga completa sale por unos 90 céntimos de euro en la ZF 6 y unos cuarenta céntimos más en la ZF 9. Es decir, chatarrilla al lado del coste de un depósito lleno de combustible.  

Todo bajo control

Galería: Prueba Zero S Pero no todos sus puntos fuertes se basan en las prestaciones. Y es que, si bien carece de algunas comodidades de otros modelos eléctricos del mercado, como por ejemplo una gran capacidad de carga, la Zero S no tiene rival a la hora de frenar y pasar un buen rato en una carretera de curvas. Unas llantas de llamativos brazos de fundición de aluminio calzadas con unas buenas gomas, al lado de unas suspensiones y unos frenos que trabajan bien, garantizan una sonrisa cuando nos adentramos en nuestra carretera favorita. Da margen para alargar la entrada en curva, y una vez en ella su estabilidad es incuestionable. Lo único que se hace extraño al principio son unos estribos que están muy bajos, aunque lo cierto es que pesa tan poco que enseguida se le coge el punto, y te pide realmente poco para dominar la situación y pasarlo en grande.  

Otras consideraciones

Galería: Prueba Zero S En cuanto a los detalles, la Zero S no tiene en éste su punto más fuerte; sin embargo, lejos de ser demasiado sencillos, sí que son altamente funcionales. Para pasar de un modo de conducción a otro, por ejemplo, nada de hacerlo mediante un ordenador de a bordo o algo parecido, pues se basta con dos simples botoncitos de plástico. Tampoco el cuadro de instrumentos ofrece mucha información: velocidad, nivel de carga, kilómetros totales y parciales… ¡y listos! Nada más allá de lo imprescindible. Tampoco los retrovisores son excesivamente sofisticados, pero transmiten la calidad suficiente y cumplen con su función pese a tener cierta tendencia a moverse fácil si los tocamos al pasar por el lado.

Conclusión

Galería: Prueba Zero S Todos sabemos que el futuro de nuestra movilidad también pasa por aquí y que todas las marcas tendrán que mover ficha en algún momento. Ahora bien, para satisfacer a todos los motoristas a menudo no basta con unas buenas prestaciones. También está la personalidad de la moto, sus componentes, y por supuesto cosas tan importantes como son el tacto, el sonido y todas las demás peculiaridades de nuestra mecánica favorita.

Galería: Prueba Zero S Por esto mismo, y para lograr atraer a un público mayor, las motos eléctricas en general tienen aún mucho recorrido por hacer. Está claro que de correr, corren, y que pueden perfectamente ofrecer una buena autonomía. Pero, ¿y las vibraciones de una Harley? ¿Y el sonido de un tetracilíndrico cuando se acerca a la zona roja? ¿Y las retenciones de un bicilíndrico gordo? Como está claro que este tipo de cosas no las podrán ofrecer, no les queda otra que convivir. Lo que falta por saber es para cuando las motos eléctricas empezarán a estar más de moda y se harán con su clientela fiel. Cuando este momento llegue, motos como la Zero S tienen mucho por ganar.   

 

@AutoScout24ES

Síguenos y entérate de todas las novedades del mundo del motor

Buscar

Marca
Modelo

Facebook

A partir de ahora AutoScout24 está en Facebook!. Hazte fan de nuestra página, sigue toda la infor- mación y comparte tu opinión...

Mundo Servicio

Mundo Garantía Sellada

Pregunta de la semana

Evitar fraudes

Protéjase contra el robo de datos (phishing), la falsificación de cheques y las ofertas dudosas. Siga nuestros consejos para navegar con seguridad.