Consejos RACE
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Reportaje: Consejos RACE

Reportaje: Consejos RACE

Mantén tu coche en buen estado

02.08.2016

Con un buen mantenimiento de tu coche podrás evitar muchas averías y alargar su vida útil. Siguiendo una serie de pautas para tener tu vehículo siempre a punto, no te verás sorprendido por inesperados problemas y,  además de no poner en riesgo tu seguridad cuando conduces, evitarás posibles gastos. Siempre que puedas, acude a un profesional para que haga la revisión del vehículo.

Te damos las 12 claves sobre aquellos elementos que debes revisar regularmente para mantener tu coche a punto.

1. Iluminación

Nada tan sencillo como comprobar el estado de las luces, tanto los faros como los intermitentes, antinieblas o las luces de freno, ya que son elementos imprescindibles cuando circulamos, sobre todo por la noche, para ver y ser vistos.

Si tenemos alguna luz averiada, en los coches actuales no resulta sencillo el acceso para cambiarlas, menos aún si son de última tecnología (xenón o LED), por lo que estaremos obligados a pasar por el taller cuanto antes.

2. Neumáticos

Son el único contacto del coche con el asfalto y de ello depende nuestra seguridad. Por ello, deberemos vigilar que el dibujo de los neumáticos mantenga la profundidad mínima que marca la ley, que es de 1,6 mm, recomendándose que nunca sea menor a 3 mm para que mantenga toda su capacidad de evacuación del agua en caso de mucha lluvia.

Asimismo, es imprescindible comprobar las presiones para no dañar los neumáticos y que ofrezcan toda su capacidad de agarre. Una presión baja reducirá la adherencia y desgastará los flancos del neumático. Tampoco la presión debe estar por encima de lo recomendado, entre otras cosas porque además de a la seguridad, afectará al confort del coche.

También es importante comprobar el estado de la rueda de repuesto, su presión y el dibujo.

Finalmente, siempre que cambiemos los neumáticos, debemos pasar por un taller especializado para que haga el paralelo del coche, ya que podríamos estar circulando con un nivel de convergencia de las ruedas que provocarían un desgaste irregular en los neumáticos.

3.Batería

Si a nuestro coche le empieza a costar arrancar en frío puede ser señal de que la batería empieza a fallar. Las baterías actuales no suelen tener mantenimiento y duran entre 3 y 5 años.

En los talleres disponen de las herramientas necesarias para ver su estado y deberían comprobar el estado de la batería en las revisiones. Pero no está de más que comprobemos regularmente el estado de las conexiones y limpiar los bornes, engrasándolos si es necesario.

En caso de que la batería se gaste, el servicio del RACE de asistencia está siempre para ofrecer las mejores soluciones para que nuestros socios puedas seguir su viaje.

4. Líquido refrigerante

El líquido refrigerante mantiene nuestro motor a la temperatura óptima. Hay que mantenerlo en su nivel adecuado, pues su pérdida hará que se recaliente nuestro motor y podría derivar en una avería cara e importante en el bloque del propulsor. El líquido refrigerante se mueve dentro de un circuito cerrado, pero a veces se producen pequeñas pérdidas que irán agradándose por la rotura de un manguito, las juntas o el radiador. Por ello, hay que vigilar siempre la temperatura del motor a través de la instrumentación.

5. Correa de distribución

La rotura de la correa de distribución puede producir una avería muy grave en nuestro vehículo. En el momento que se rompa, aprisionará las válvulas abiertas con los pistones. Hay motores que llevan cadena en vez de correa de distribución y que no necesitan mantenimiento.

El cambio de la correa de distribución lo marca el fabricante. Normalmente es cada 120.000 km, aunque y su vida útil se va alargando en los modelos de nueva generación. El cambio de correa de distribución es cara debido a que requiere bastante tiempo de mano de obra, que varía de un coche a otro, y obliga a cambiar también los tensores.

Nuestro motor también dispone de otras correas para el accionamiento de los equipos accesorios, como la de la bomba de refrigeración, el alternador o la asistencia de la dirección. Su sustitución es mucho menos costosa.

6. Amortiguadores

Otro elemento esencial para nuestra seguridad son los amortiguadores. Su desgaste y mal funcionamiento nos transmitirá señales al conducir. Un desgaste excesivo transformará el comportamiento de nuestro vehículo al negociar una curva, variando la trayectoria del coche. O la carrocería empezará a cabecear más de lo debido al frenar o al acelerar. Cambiar los amortiguadores implica un desembolso elevado pero, por nuestra seguridad, no podemos alargar su vida más de lo necesario.

7. Filtros

Son diversos los filtros que debemos vigilar y cambiar periódicamente en nuestro vehículo. El más accesible es el filtro del aire, que podemos limpiar directamente y que hay que vigilar más a menudo si nos movemos en zonas de tierra y de mucho polvo. De su estado depende que la combustión de nuestro motor se realice en las condiciones debidas.

El filtro de aceite lo cambiaremos cuando realizamos el cambio de aceite siguiendo las pautas de mantenimiento indicadas en el manual del vehículo o a través de la pantalla del ordenador de abordo. Su función es retener las partículas metálicas que se desprenden por la fricción de las partes móviles del motor.

El filtro de gasolina elimina las impurezas que hay en el combustible. Debe revisarse siempre que hagamos el mantenimiento periódico de nuestro vehículo.

El filtro del habitáculo conviene cambiarlo cada año para asegurar que el aire que recircula en el interior sea lo más limpio posible y siga filtrando las partículas de polvo y polen.

8. Aceite

Comprueba regularmente el nivel de aceite de tu coche. El aceite es el responsable de que nuestro motor esté lubricado adecuadamente y que las partes móviles de nuestro bloque mantengan intactas sus cualidades y, por consiguiente su funcionamiento. Por ello mantener sus propiedades sustituyendo el aceite del motor cuando indica el fabricante por uno de idénticas cualidades resulta de vital importancia. Lo mismo que comprobar que su nivel sea el adecuado y no esté por encima del máximo ni por debajo del mínimo que indica la varilla.

9. Frenos

Los frenos siempre a punto. Son los responsables de detener nuestro vehículo y deben mantener sus cualidades intactas para frenar en condiciones. La mayoría de los coches de última generación cuentan con dispositivos que nos avisan del desgaste de las pastillas. Cuando éstas van reduciendo la superficie de rozamiento por encima del mínimo, una luz en el panel de la instrumentación nos lo indicará.

Un desgaste excesivo o irregular de las pastillas de freno además puede deteriorar los discos, lo que hará que tengamos que cambiarlos y entonces el coste será muy superior. También las pastillas pueden cristalizarse, perdiendo su efectividad. El líquido de frenos está en un circuito estanco, pero su pérdida reducirá la capacidad de frenada. A través de las paredes del vaso de llenado podremos comprobar si está al nivel adecuado.

10. Limpiaparabrisas

Es necesario que nuestros limpiaparabrisas limpien bien la superficie del cristal del coche. No sólo se deterioran por su uso, también la goma de contacto se estropea por la humedad y el calor y, cuando vamos a utilizarlos, aunque no tengan mucho tiempo, no limpiarán en condiciones.

Su sustitución es sencilla y no es cara. Debemos también vigilar el nivel del líquido y es recomendable mezclarlo con un producto específico para mejorar sus cualidades.

11. Sistema de climatización

Tanto la calefacción como el aire acondicionado de tu coche requieren un mantenimiento para que funcionen adecuadamente. De cara al calor debemos revisar el aire acondicionado todos los años, cambiar el filtro y que nos comprueben en el taller si hace falta recargar el gas para que produzca el frío necesario que mantenga el interior de nuestro coche fresco en verano. Hay que comprobar también que las salidas de ventilación no estén obstruidas para que el flujo de aire salga con la intensidad necesaria.

12 Parabrisas

Un pequeño impacto en alguna de las lunas del coche se puede reparar para que no se haga más grande y nos obligue a cambiar todo el cristal. No siempre es posible, depende sobre todo del tamaño, pero si detectas un impacto en el cristal es aconsejable repararlo, porque en media hora un especialista lo habrá arreglado. Sin embargo, cambiar el parabrisas delantero multiplica el coste.

¿Has tenido un gasto imprevisto con tu coche? Conoce la garantía mecánica del RACE para no tener sorpresas. ¡Descúbrela ya!

 

@AutoScout24ES

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